28 de mayo de 2025 a las 09:25
Elecciones sin trampa: ¿Será SIJE la solución?
La inédita jornada electoral del 1 de junio de 2025 marca un hito en la historia democrática de México. Por primera vez, la ciudadanía tendrá la responsabilidad de elegir a quienes impartirán justicia en el país, un paso crucial hacia la consolidación de un Poder Judicial independiente y legítimo. Este proceso, sin embargo, presenta retos significativos, no solo a nivel organizativo, sino también en términos democráticos y pedagógicos.
La complejidad de la elección radica en la cantidad de cargos en disputa: 881 a nivel federal y 137 a nivel local en la Ciudad de México. Imaginen la magnitud de la tarea: cada ciudadano recibirá entre 9 y 16 boletas, dependiendo de su estado de residencia, para elegir desde magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación hasta jueces locales. Esto requiere un esfuerzo considerable por parte del electorado para informarse sobre los candidatos y sus propuestas, un desafío que se intensifica por la novedad del proceso.
El Instituto Nacional Electoral (INE) ha implementado innovaciones para facilitar la jornada electoral, como la urna única para depositar todas las boletas y la ampliación de los espacios de votación en cada casilla. Además, el Sistema de Información sobre el Desarrollo de la Jornada Electoral (SIJE) permitirá conocer una estimación de la participación ciudadana la misma noche de la elección, una herramienta fundamental para la transparencia del proceso.
A pesar del recorte presupuestario del 52%, el INE ha logrado imprimir más de 601 millones de boletas, el doble que en elecciones anteriores, y ha capacitado a más de 773 mil funcionarios de casilla. Este esfuerzo titánico demuestra el compromiso de la institución con la democracia, pero también pone de manifiesto la importancia de la participación ciudadana para que la jornada sea un éxito.
La elección judicial no se limita a marcar una cruz en una boleta. Exige un ejercicio de reflexión profunda sobre el tipo de justicia que queremos para nuestro país. Implica informarse sobre los candidatos, analizar sus trayectorias y evaluar su compromiso con la ética y la imparcialidad. Es una oportunidad para construir un Poder Judicial que responda a las necesidades de la ciudadanía y garantice el Estado de Derecho.
La mirada del mundo estará puesta en México el 1 de junio. La jornada electoral no solo pondrá a prueba la capacidad organizativa del INE, sino también la madurez democrática del electorado. Es un llamado a la responsabilidad cívica, a la participación informada y a la construcción colectiva de un futuro más justo. ¿Estamos preparados para asumir este reto histórico? La respuesta está en nuestras manos.
La participación ciudadana es la piedra angular de este proceso. No se trata solo de votar, sino de hacerlo de manera informada y consciente. Informarse sobre las propuestas de los candidatos, sus trayectorias y su visión de la justicia es fundamental para tomar una decisión responsable. La justicia que queremos para México depende de la participación activa de cada uno de nosotros.
La elección judicial del 1 de junio es un parteaguas en la historia de México. Es una oportunidad para fortalecer nuestra democracia y construir un Poder Judicial más justo, transparente e independiente. El reto es grande, pero la recompensa, un país con un Estado de Derecho sólido y una justicia al servicio de todos, lo vale.
Es crucial recordar que el voto es un derecho y una responsabilidad. El futuro del Poder Judicial está en manos de la ciudadanía. Informémonos, reflexionemos y participemos activamente en esta jornada histórica. El 1 de junio, no solo votamos, construimos el futuro de la justicia en México.
Fuente: El Heraldo de México