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28 de mayo de 2025 a las 21:25

El Tabaco: ¿Qué Cánceres Provoca?

La sombra del tabaco se extiende mucho más allá del fumador, tejiendo una red de consecuencias que afecta a millones en todo el mundo. Las cifras, aunque frías, nos obligan a confrontar una realidad alarmante: más de 8 millones de muertes anuales relacionadas con este hábito, según la OMS. Y en este Día Mundial sin Tabaco, la reflexión se impone, no solo para quienes consumen tabaco, sino para todos.

La nicotina, ese componente altamente adictivo, nos encadena a un ciclo de dependencia que abre la puerta a un sombrío panorama de enfermedades. Enfermedades cardiovasculares y respiratorias, un amplio espectro de cánceres y otras dolencias debilitantes son solo algunas de las consecuencias que el tabaco deja a su paso. Imaginen: 1.300 millones de personas en el mundo consumen productos de tabaco, la mayoría en países de ingresos bajos y medianos, perpetuando un ciclo de desigualdad y sufrimiento.

En México, el escenario no es menos preocupante. 16 millones de mexicanos, según la OMS y la Ensanut, mantienen una relación tóxica con el tabaco, representando un 13% de la población adulta. Más de 60 mil muertes al año se atribuyen a este hábito, una cifra que nos interpela a tomar acción.

Los CDC nos presentan un catálogo de más de 100 tipos de cáncer, muchos de ellos vinculados al consumo de tabaco. Pulmón, laringe, boca, garganta, esófago, riñón, vejiga, hígado, páncreas, estómago, cérvix, colon y recto, leucemia mieloide aguda… la lista es larga y dolorosa. Y aunque el fumador es el principal afectado, el humo ajeno también cobra sus víctimas. 1.2 millones de muertes anuales se registran en personas no fumadoras expuestas al humo del tabaco, un recordatorio de que este problema nos concierne a todos.

Incluso prácticas como mascar tabaco, común en algunos deportistas, no escapan a las garras del cáncer. Esófago, boca, garganta y páncreas son los blancos de esta forma de consumo. Pero no todo está perdido. Dejar de fumar es un acto de rebeldía contra estas estadísticas, una oportunidad para recuperar la salud y el control de nuestras vidas.

Los CDC nos ofrecen un rayo de esperanza: dejar de fumar reduce el riesgo de padecer 12 tipos de cáncer. En 5 a 10 años, la probabilidad de cáncer de boca, garganta o laringe se reduce a la mitad. En 10 años, el riesgo de cáncer de vejiga, esófago o riñón también disminuye. Y si perseveramos, en 10 a 15 años, la probabilidad de cáncer de pulmón se reduce a la mitad. Finalmente, tras 20 años sin fumar, el riesgo de cáncer de boca, garganta, faringe o páncreas se equipara al de una persona que nunca ha fumado.

Es tiempo de romper las cadenas del tabaco. Informarse, concientizar y buscar ayuda son los primeros pasos hacia una vida libre de humo y llena de posibilidades. El Día Mundial sin Tabaco no es solo una fecha en el calendario, es una llamada a la acción para construir un futuro más saludable para todos. No esperemos a ser una estadística más. El cambio empieza hoy.

Fuente: El Heraldo de México