28 de mayo de 2025 a las 09:25
El partido invencible rumbo al 2025
Estas elecciones municipales son mucho más que una simple renovación de alcaldías; son una prueba de fuego, un termómetro político que mide la temperatura de la Cuarta Transformación a nivel nacional. Con la Presidenta Sheinbaum al timón del país, y una nueva dirigencia de Morena que ha demostrado su compromiso con el trabajo de base, la ciudadanía tiene la oportunidad de refrendar su apoyo al proyecto transformador que inició hace ya varios años.
La impresionante aprobación del 83% que ostenta la Presidenta Sheinbaum, según la encuesta de Enkoll, no es un dato menor. Habla de una conexión profunda con la gente, una legitimidad que trasciende los fríos números y se traduce en esperanza y confianza. Es un testimonio del liderazgo de una mujer que no solo gobierna con eficiencia, sino que también inspira y une. Este alto nivel de aprobación contrasta drásticamente con el desgaste de los partidos tradicionales, como lo evidencia el estudio del Pew Research Center. El PAN y el PRI, sumidos en la desaprobación ciudadana, reflejan un agotamiento del modelo político que representan. Sus intentos por desacreditar la 4T se estrellan contra la realidad de un pueblo que ha decidido tomar las riendas de su destino.
Morena, con un 78% de opiniones positivas, se consolida como la fuerza política que representa el cambio. No se trata simplemente de un buen momento para el partido, sino de un cambio profundo en el panorama político nacional. La Cuarta Transformación ha dejado de ser una coyuntura para convertirse en una nueva era, un proyecto de nación que se expande y se fortalece con la participación ciudadana.
En Veracruz, la renovación de todos los municipios bajo el liderazgo de la Gobernadora Rocío Nahle, una figura clave en el movimiento, adquiere una relevancia especial. Es una oportunidad para consolidar el proyecto obradorista en un estado emblemático y demostrar que la transformación no es un discurso, sino una realidad palpable que se traduce en beneficios concretos para la población.
Durango, uno de los últimos bastiones del PRI, se presenta como un desafío estratégico para Morena. Ganar en este territorio, históricamente adverso, significaría no solo un triunfo electoral, sino una demostración contundente de la fuerza y el alcance nacional del movimiento. La presencia constante de Andrés Manuel López Beltrán y Luisa María Alcalde en el estado, trabajando codo a codo con la militancia, evidencia la importancia que Morena otorga a estas elecciones. No se trata de simples visitas protocolarias, sino de un compromiso real con la gente de Durango.
Mientras la dirigencia de Morena recorre el país, construyendo y fortaleciendo los lazos con la ciudadanía, la oposición se limita a apariciones esporádicas, sin un proyecto claro ni una conexión genuina con la población. Sus esfuerzos por recuperar terreno se perciben como actos desesperados, lejos de la convicción y la organización que caracterizan a Morena.
Este domingo, la ciudadanía tiene en sus manos la posibilidad de consolidar la Cuarta Transformación y enviar un mensaje claro: el cambio verdadero se construye desde abajo, con la participación activa de la gente, y no desde las cúpulas del poder. Estas elecciones municipales son una oportunidad para refrendar el compromiso con un proyecto de nación que busca la justicia social, la igualdad y el bienestar para todos los mexicanos.
Fuente: El Heraldo de México