28 de mayo de 2025 a las 19:30
CNTE libera caseta Chiapas
La tensión se palpa en el aire mientras el sol chiapaneco cae a plomo sobre la caseta de cobro Chiapa de Corzo-San Cristóbal. No es el calor habitual de la región lo que agobia, sino la incertidumbre que se respira ante la toma de la vía por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Desde las primeras horas de la mañana, aproximadamente 200 docentes han convertido este punto neurálgico de comunicación, puerta de entrada a la emblemática zona Altos de Chiapas, en un escenario de protesta. Las pancartas que ondean al viento, portadas por manos curtidas por la tiza y el pizarrón, enuncian las demandas que resuenan con la fuerza de la necesidad: jubilación digna tras 28 años de servicio para las maestras y 30 para los maestros, la abrogación de la reforma a la Ley del ISSSTE de 2007 que ha mermado sus prestaciones, y el clamor por el pago de sus salarios en pesos, no en la volátil Unidad de Medida y Actualización (UMA).
El pulso del tráfico se ha alterado. La fila de vehículos se extiende a lo largo de la carretera, un testimonio silencioso de la interrupción. Los automovilistas, resignados, acceden a la "cuota de recuperación" de 50 pesos solicitada por los maestros, equivalente a la mitad del peaje regular. Un gesto que, más allá de la transacción económica, refleja la comprensión, e incluso la solidaridad, de la ciudadanía ante la lucha de estos educadores. Muchos reconocen la invaluable labor de quienes forman a las futuras generaciones y entienden que esta medida, si bien drástica, es un grito desesperado ante la falta de respuesta a sus justas demandas.
La incertidumbre se cierne sobre la duración de la toma. Los docentes han anunciado que la liberación de la caseta se prevé para las 16:00 horas, pero la situación es fluida, dependiente del diálogo que sus líderes mantienen con las autoridades en la Ciudad de México. Cada minuto que transcurre es una muestra de la persistencia de estos hombres y mujeres que dedican su vida a la enseñanza y que hoy, en un acto de resistencia, demandan el reconocimiento y respeto a sus derechos laborales. ¿Será escuchada su voz en los pasillos del poder? ¿Lograrán que sus peticiones se traduzcan en acciones concretas? El futuro de la educación en Chiapas, y del bienestar de quienes la imparten, pende de un hilo, mientras el sol continúa su descenso en el horizonte.
La escena en la caseta de cobro es un microcosmos de la realidad que viven muchos docentes en el país. La lucha por una jubilación digna, por salarios justos y por el respeto a sus derechos laborales es una constante que se repite en diversos estados. La acción de la CNTE en Chiapas pone el dedo en la llaga de un sistema que, en ocasiones, parece olvidar la importancia de quienes se dedican a la noble tarea de formar a las nuevas generaciones. Más allá de la interrupción del tráfico y la "cuota de recuperación", la toma de la caseta es un llamado a la reflexión, una invitación a la sociedad y a las autoridades a valorar y atender las necesidades de quienes construyen el futuro del país desde las aulas. La pregunta que queda en el aire es: ¿cuánto tiempo más tendrán que esperar los maestros para que sus voces sean escuchadas y sus demandas atendidas?
Fuente: El Heraldo de México