27 de mayo de 2025 a las 19:10
Suadero y Diabetes: ¿Peligro o Placer?
¿Antojo irresistible de unos tacos de suadero? Entendemos la tentación, ese sabor jugoso y esa textura inigualable son difíciles de ignorar. Sin embargo, si vives con diabetes, es crucial entender cómo este manjar puede afectar tus niveles de glucosa y qué medidas puedes tomar para disfrutarlo sin poner en riesgo tu salud.
El suadero, ese corte tan apreciado en la gastronomía mexicana, se caracteriza por su alto contenido en grasas saturadas. Si bien estas grasas contribuyen a su sabor y textura inconfundibles, también representan un desafío para quienes buscan mantener un equilibrio en su dieta, especialmente si se vive con diabetes. El exceso de grasas saturadas puede elevar los niveles de colesterol y triglicéridos, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, un factor de riesgo ya presente en personas con diabetes.
Además, el proceso de cocción del suadero, generalmente frito en aceite o manteca, añade aún más grasa a la ecuación. Sumado a las tortillas, las salsas y los complementos que suelen acompañar a los tacos, la ingesta calórica puede incrementarse significativamente, dificultando el control del peso y, por consiguiente, el manejo de la glucosa en sangre.
Si bien la carne de suadero en sí misma es baja en carbohidratos, no podemos olvidar las tortillas de maíz, fuente principal de carbohidratos en este platillo. Cada tortilla aporta una cantidad considerable de carbohidratos que, si no se controlan, pueden elevar la glucosa sanguínea. Imaginemos una orden de tres o cuatro tacos… el impacto en los niveles de azúcar puede ser significativo.
No se trata de demonizar los tacos de suadero, sino de integrarlos de manera inteligente a una dieta balanceada. Si vives con diabetes y te apetecen unos tacos, la clave está en la moderación y en la planificación. Limitar la porción a uno o dos tacos pequeños, optar por tortillas de maíz más pequeñas o incluso utilizar solo una tortilla por taco, son estrategias que te ayudarán a controlar la ingesta de carbohidratos.
Acompañar los tacos con agua simple, aguas frescas sin azúcar o bebidas bajas en calorías es fundamental. Evita los refrescos azucarados y las salsas cremosas, que añaden calorías y azúcares innecesarios. En su lugar, elige opciones más frescas y ligeras, como una salsa pico de gallo o una guarnición de rábanos y lechuga. Estos vegetales no solo aportan sabor y textura, sino también fibra, que ayuda a regular la absorción de azúcar en la sangre.
Recuerda que la actividad física después de comer juega un papel importante en el control de la glucosa. Una caminata ligera o alguna actividad que disfrutes ayudará a tu cuerpo a procesar los carbohidratos de manera más eficiente, manteniendo tus niveles de glucosa más estables.
Vivir con diabetes no significa renunciar a los placeres culinarios, sino aprender a disfrutarlos con consciencia y a tomar decisiones informadas que beneficien tu salud. Con un poco de planificación y moderación, podrás saborear esos deliciosos tacos de suadero sin poner en riesgo tu bienestar.
Fuente: El Heraldo de México