Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Agricultura

27 de mayo de 2025 a las 22:50

Ganancias de un avicultor en México

El mundo de la avicultura en México se revela como un sector dinámico y crucial para la alimentación del país, pero también con importantes contrastes. Imaginen la dedicación que implica el cuidado diario de miles de aves, desde la alimentación hasta la prevención de enfermedades, una labor que 70,200 mexicanos realizan día tras día. Si bien la cifra de 5,440 pesos mensuales como salario promedio nacional durante el tercer trimestre de 2024 nos da una idea general, la realidad es mucho más compleja. La brecha salarial de género es una realidad palpable en este sector, donde los hombres perciben en promedio 6,610 pesos, mientras que las mujeres apenas alcanzan los 3,140 pesos. Esta diferencia abismal nos invita a reflexionar sobre las desigualdades que aún persisten en el campo laboral mexicano.

Jalisco, Puebla y el Estado de México se consolidan como los principales motores de la avicultura en términos de fuerza laboral. Resulta interesante observar cómo la geografía influye en las oportunidades, ya que mientras en Nayarit los avicultores pueden aspirar a un salario promedio de 11,900 pesos, en otras regiones la remuneración es considerablemente menor. Baja California y Sonora también destacan con salarios por encima de la media nacional, lo que nos lleva a preguntarnos sobre las variables que inciden en estas diferencias. ¿Se trata de la especialización en cierto tipo de aves, de la escala de producción o de la presencia de empresas con mejores prácticas laborales?

La informalidad laboral, un fantasma que acecha a muchos sectores en México, también se hace presente en la avicultura. Si bien la disminución de 1.47 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior es una buena noticia, el 48.7% de informalidad registrado en el tercer trimestre de 2024 sigue siendo una cifra preocupante. Este dato nos habla de la precariedad laboral a la que se enfrentan miles de avicultores, quienes a menudo carecen de acceso a prestaciones sociales y a la seguridad de un empleo estable.

El contraste entre estados como Tamaulipas, Quintana Roo y Oaxaca, con una tasa de informalidad del 100%, y entidades como Durango, San Luis Potosí y Sinaloa, con porcentajes considerablemente menores, pone de manifiesto la heterogeneidad del panorama laboral en el sector avícola. Es necesario analizar a fondo las causas de estas disparidades y buscar soluciones que promuevan la formalización del empleo y garanticen condiciones dignas para todos los trabajadores.

Finalmente, la información sobre el nivel de escolaridad nos revela que una parte significativa de los avicultores cuenta con entre 7 y 9 años de educación. Esto nos invita a reflexionar sobre la importancia de la capacitación y la formación continua en el sector, para impulsar la profesionalización y mejorar la productividad. Invertir en la educación y el desarrollo de habilidades de los avicultores no solo les permitirá acceder a mejores oportunidades laborales, sino que también contribuirá al crecimiento y la modernización de la industria avícola en México.

El camino hacia un sector avícola más justo y equitativo requiere de un esfuerzo conjunto entre gobierno, empresas y trabajadores. Es fundamental promover políticas públicas que incentiven la formalización del empleo, reduzcan la brecha salarial de género y faciliten el acceso a la capacitación y la educación. Solo así podremos garantizar un futuro próspero para la avicultura y para quienes dedican su vida a esta importante labor.

Fuente: El Heraldo de México