26 de mayo de 2025 a las 12:25
Revitaliza tu exportación
La sombra del proteccionismo estadounidense se cierne sobre la economía mexicana. Las recientes cifras del INEGI, como un termómetro que registra la temperatura de la salud comercial, revelan una preocupante desaceleración en las exportaciones durante abril. El crecimiento anual del 5.8%, aunque positivo a simple vista, palidece ante el 9.64% registrado en marzo, una señal inequívoca de que las barreras arancelarias impuestas por Estados Unidos están comenzando a morder. Este enfriamiento no se limita a la comparación interanual. El descenso del 2.21% en las ventas al exterior entre marzo y abril, una caída de más de mil doscientos millones de dólares, confirma la tendencia a la baja y enciende las alarmas en el sector exportador.
El impacto de estas medidas proteccionistas se siente con especial crudeza en la industria automotriz, un pilar fundamental de la economía mexicana. Con una contracción anual del 7.1% en abril, alcanzando apenas 15 mil 305 millones de dólares, el sector automotor acumula cuatro meses de caídas en los últimos cinco, un síntoma claro de la vulnerabilidad ante las políticas comerciales de la nación vecina. La tendencia negativa se consolida al analizar las cifras del primer cuatrimestre, donde las exportaciones automotrices se contrajeron un 4.8%, una pérdida considerable que se traduce en millones de dólares y pone en riesgo miles de empleos.
El sector agropecuario tampoco escapa a la tormenta. Con una caída anual del 7.1% en abril y una disminución del 2.8% en el acumulado del año, este sector, vital para la seguridad alimentaria del país, se ve afectado por la incertidumbre y las restricciones comerciales. La caída en las exportaciones de productos agropecuarios no solo impacta a los productores, sino que también puede tener repercusiones en los precios de los alimentos y en la estabilidad del mercado interno.
El análisis de Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis Económico de Monex Grupo Financiero, arroja luz sobre la compleja situación. Quiroz Zamora señala que los datos de la balanza comercial del primer cuatrimestre de 2025 muestran una creciente presión sobre las exportaciones, particularmente en el sector automotriz, y apunta directamente a las barreras arancelarias impuestas por Estados Unidos como el principal detonante de este deterioro. La experta advierte sobre un balance de riesgo sesgado a la baja, influenciado por la volatilidad del entorno comercial y la incertidumbre que rodea la confianza empresarial.
En este escenario, la cautela se impone. La necesidad de fortalecer los acuerdos bilaterales y consolidar la relación con los socios del T-MEC se convierte en una prioridad para mitigar el impacto de las medidas arancelarias y proteger la economía mexicana. La búsqueda de nuevos mercados y la diversificación de las exportaciones se presentan como estrategias cruciales para reducir la dependencia del mercado estadounidense y fortalecer la resiliencia de la economía nacional. El futuro del comercio exterior mexicano dependerá, en gran medida, de la capacidad del país para navegar en estas aguas turbulentas y adaptarse a un escenario geopolítico cada vez más complejo. La negociación, la cooperación y la búsqueda de soluciones innovadoras serán las claves para sortear los desafíos y asegurar el crecimiento económico sostenido.
Fuente: El Heraldo de México