26 de mayo de 2025 a las 16:00
Gasolinazo: ¿Duele tu bolsillo?
El fantasma de la inflación sigue acechando los bolsillos de los mexicanos, y el combustible, ese elemento vital para la movilidad de millones, no escapa a su sombra. La Secretaría de Hacienda, con su reciente anuncio sobre la ausencia de estímulos fiscales al IEPS para la gasolina y el diésel, confirma lo que muchos temían: el costo total del impuesto recaerá, una vez más, sobre el consumidor. Esto significa que, a pesar de las ligeras fluctuaciones registradas este 26 de mayo de 2025, el precio real que pagamos por llenar el tanque sigue siendo considerable.
Si bien PETROIntelligence reporta un ligero descenso en los precios de la Magna y el Diésel, con la Premium manteniéndose estable, la realidad en las gasolineras puede variar. La danza de los centavos, ese sutil juego de décimas que diferencia el precio entre una estación y otra, e incluso entre distintas zonas de una misma ciudad, nos recuerda la volatilidad del mercado y la importancia de estar bien informados.
Tomemos como ejemplo la Ciudad de México, donde la Magna se ubica en 23.50 pesos por litro, mientras que en Jalisco, el mismo combustible alcanza los 23.90 pesos. Una diferencia que, si bien parece mínima, se acumula con cada litro y se traduce en un gasto extra al final del mes. Y qué decir de Nuevo León, donde la Premium llega a los 27.13 pesos por litro, una cifra que sin duda impacta en la economía familiar. Estas variaciones, aunque sutiles en algunos casos, reflejan la complejidad del mercado y la influencia de factores locales, como la distribución y la competencia.
El caso del diésel, combustible esencial para el transporte de mercancías y, por ende, para el precio final de los productos que consumimos, también merece atención. Su costo, que oscila entre los 25.54 pesos en la CDMX y los 25.93 pesos en Nuevo León, influye directamente en la cadena de suministro y, en última instancia, en el bolsillo del consumidor.
Por otro lado, el gas natural vehicular, una alternativa más limpia y, en ocasiones, más económica, presenta un panorama igualmente variable. Con un rango de precios que va desde los 10.99 hasta los 13.99 pesos por litro, la elección de este combustible requiere un análisis cuidadoso, considerando no solo el precio, sino también la disponibilidad de estaciones de servicio y la compatibilidad con nuestro vehículo.
Ante este panorama, la labor de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se vuelve fundamental. Su programa de verificación permanente en gasolineras de todo el país, no solo garantiza la correcta medición del combustible, sino que también actúa como un vigilante ante posibles abusos en los precios. Es importante que, como consumidores, estemos atentos a estas revisiones y denunciemos cualquier irregularidad que observemos.
En conclusión, mantenerse informado sobre los precios del combustible es crucial en estos tiempos de incertidumbre económica. Comparar precios, buscar alternativas y exigir transparencia son acciones que nos empoderan como consumidores y nos permiten tomar decisiones informadas para cuidar nuestro bolsillo. La volatilidad del mercado y la ausencia de estímulos fiscales nos exigen estar alerta y buscar las mejores opciones para nuestra economía familiar.
Fuente: El Heraldo de México