27 de mayo de 2025 a las 02:50
CDMX colapsa: ¿Tiene la CNTE razón?
El rugir de la inconformidad docente retumba en las calles de la capital. Una vez más, la Ciudad de México se ha convertido en el escenario de las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes, desde el pasado 15 de mayo, mantienen un pulso firme con el gobierno federal. La jornada de este lunes pintó un panorama complejo: calles bloqueadas, oficinas públicas cerradas y el habitual ir y venir de manifestantes frente a los principales medios de comunicación, una escena que, lejos de generar empatía, ha sembrado la semilla de la molestia entre los capitalinos.
Imagine el caos: desde las primeras horas de la mañana, contingentes de maestros se desplegaron por puntos estratégicos de la ciudad, como tentáculos que estrangulan el flujo vital de la metrópoli. Nueve puntos neurálgicos fueron tomados, sumándose al ya establecido plantón frente a Palacio Nacional, un campamento que, según cifras oficiales, alberga a cerca de 8 mil personas. En ese mismo escenario, frente a la imponente fachada del Palacio Nacional, los docentes alzaron la voz en una conferencia de prensa, reiterando sus demandas: un aumento salarial del 100%, la abrogación de la reforma educativa y del régimen de cuentas individuales, y un incremento sustancial al presupuesto destinado a salud y educación.
El eco de estas demandas, sin embargo, parece perderse en el laberinto de la ciudad. La paciencia de los capitalinos se agota, el apoyo a la causa magisterial se diluye. Una encuesta reciente, realizada por QM Estudios de Opinión, revela una realidad contundente: el 80% de los habitantes de la Ciudad de México y su zona metropolitana rechazan los bloqueos. Un dato revelador si consideramos que el gobierno federal ya autorizó un incremento salarial del 9%. Solo un 16% de los encuestados se mostró a favor de las medidas de presión, mientras que un escaso 4% se declaró indiferente o sin una postura definida.
La indignación crece como una bola de nieve. La semana pasada, el 39% de los encuestados manifestó su molestia. Esta semana, la cifra se disparó a un alarmante 60%. El hartazgo ciudadano es palpable, la interrupción de las actividades económicas y la afectación a la movilidad han erosionado la simpatía hacia el movimiento. Las protestas, que se han extendido más allá del Zócalo, alcanzando instalaciones de dependencias gubernamentales como la SEP, el INE y la SHCP, y medios de comunicación como TV Azteca, Televisa, Grupo ACIR y XEW Radio, parecen haber cruzado la línea de lo tolerable.
Este estudio, realizado el 26 de mayo a través de 654 llamadas telefónicas automatizadas a hombres y mujeres mayores de 18 años residentes en la Ciudad de México y el Estado de México, con un margen de error de ±3.90% y un 95% de confianza estadística, dibuja un panorama sombrío para el futuro de la negociación. La jornada del lunes no solo confirma la distancia que separa a la CNTE del Gobierno Federal, sino que también revela el desgaste que el conflicto está generando en la vida pública de la capital y, más preocupante aún, en la percepción social de la lucha magisterial. ¿Será posible encontrar un punto de encuentro entre las demandas de los docentes y las necesidades de una ciudad que clama por tranquilidad? El tiempo, y la voluntad de diálogo, tendrán la respuesta.
Fuente: El Heraldo de México