Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Seguridad

26 de mayo de 2025 a las 03:20

Caen ladrones de melones en la Central de Abastos

La inseguridad en la Central de Abasto, un monstruo de mil cabezas, vuelve a mostrar su rostro. Esta vez, la rápida acción de la Policía Metropolitana de la SSC ha logrado arrancarle tres de sus tentáculos, deteniendo a tres individuos presuntamente implicados en el robo a un trabajador. La escena, lamentablemente, se repite con demasiada frecuencia: un diablero, cargando su mercancía, convertido en presa fácil para los amantes de lo ajeno. En esta ocasión, la víctima transportaba cajas de melones, un producto perecedero, fruto del trabajo duro y que representaba, seguramente, el sustento de su familia. Imaginemos la impotencia de ver cómo el esfuerzo de días, quizás semanas, se esfuma en segundos ante la amenaza de un picahielos.

La delincuencia no descansa, busca nuevas formas, nuevos horarios, nuevas víctimas. Se adaptan como un virus, mutando para evadir la justicia. Pero la Policía Metropolitana, en esta ocasión, demostró estar a la altura del desafío. La coordinación con el C2 CEDA, el cerco virtual desplegado y la rápida intervención, permitieron la captura de los presuntos responsables en la colonia El Paraíso, frustrando su huida y recuperando parte del botín. Siete cajas de melones, un picahielos y tres teléfonos celulares, piezas que arman el rompecabezas de este delito y que ahora servirán como evidencia en su contra.

La detención de estos tres hombres, de 25, 26 y 38 años, no es un hecho aislado, sino una pequeña victoria en la lucha constante contra la delincuencia que asedia a la Central de Abasto. Uno de los detenidos, el de 26 años, ya tenía antecedentes por fraude en 2021, lo cual nos lleva a preguntarnos sobre la reincidencia y la eficacia de las medidas para prevenirla. ¿Qué falla en el sistema que permite que individuos con historial delictivo vuelvan a las calles a cometer los mismos crímenes?

Las investigaciones apuntan a que este grupo podría estar involucrado en una serie de robos similares en la CEDA, utilizando el mismo modus operandi: amenazar a los diableros y huir hacia el municipio de Huixquilucan, en el Estado de México. Esta información abre una nueva línea de investigación, una oportunidad para desmantelar una posible red criminal que opera en la zona y llevar ante la justicia a todos los responsables.

La Central de Abasto, el corazón que alimenta a la Ciudad de México, no puede seguir siendo terreno fértil para la delincuencia. Se necesitan medidas más contundentes, mayor presencia policial, sistemas de vigilancia más sofisticados y, sobre todo, estrategias que ataquen la raíz del problema. La seguridad de los trabajadores debe ser una prioridad, porque ellos son los que día a día, con su esfuerzo y dedicación, garantizan el abastecimiento de la ciudad. La lucha contra la inseguridad es una tarea de todos, una responsabilidad compartida que exige compromiso, acción y resultados. No podemos permitir que el miedo se apodere de este espacio vital, ni que la delincuencia siga cosechando donde otros siembran.

Fuente: El Heraldo de México