26 de mayo de 2025 a las 04:15
Alvin acecha: 90% de probabilidad
La incertidumbre se cierne sobre el Pacífico mexicano. Una zona de baja presión, acechando a 690 km al sur-sureste del Río Suchiate, amenaza con transformarse en el primer huracán de la temporada 2025. Bautizado como Alvin, este potencial gigante meteorológico tiene un 90% de probabilidad de desarrollo ciclónico en los próximos siete días, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La tensión aumenta a medida que el sistema se desplaza hacia el oeste-noroeste a 16 km/h, con una probabilidad del 20% de convertirse en ciclón tropical en las próximas 48 horas. El ojo vigilante del National Hurricane Center (NHC) en Miami, Florida, confirma la presencia de esta perturbación, cargada de chubascos y tormentas eléctricas, al sur de las costas mexicanas.
Las condiciones son propicias para su desarrollo. Se espera que, en cuestión de días, esta zona de baja presión se consolide como una depresión tropical, intensificando su marcha hacia el oeste-noroeste a una velocidad aproximada de 16 km/h. El pronóstico no es alentador: Oaxaca, Guerrero y Chiapas se perfilan como los principales afectados a mediados de la próxima semana. Lluvias torrenciales, deslaves e inundaciones podrían azotar estas regiones, poniendo a prueba la infraestructura y la capacidad de respuesta de las comunidades. La alerta es máxima.
Las autoridades instan a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a tomar precauciones ante la inminente llegada de Alvin. No se trata de alarmar, sino de prepararse. Revisar los planes de emergencia familiar, asegurar los hogares, tener a la mano un kit de supervivencia y estar atentos a las indicaciones de Protección Civil son medidas cruciales para mitigar los posibles impactos de este fenómeno meteorológico.
El periodo comprendido entre el 26 y el 29 de mayo se presenta como crítico. Se prevén lluvias muy fuertes a intensas, con acumulaciones de 50 a 150 mm, en el sur y occidente del país. Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Veracruz, Puebla e incluso Michoacán están en la mira de este sistema. Las descargas eléctricas y la posible caída de granizo agravan el panorama, incrementando el riesgo de desbordamientos de ríos y arroyos, así como de inundaciones en zonas bajas. La naturaleza se prepara para descargar su furia y la prevención es nuestra mejor defensa.
Las costas de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán también sufrirán los embates de Alvin. Un oleaje de 2 a 3 metros de altura se prevé durante estos días, afectando las actividades marítimas y costeras. La navegación se torna peligrosa y las comunidades pesqueras deberán extremar precauciones. El mar, generalmente fuente de sustento, se convierte en una amenaza latente.
La interacción de los desprendimientos nubosos de la zona de baja presión con los canales de baja presión sobre la Mesa del Norte, la Mesa Central y el sureste de México, sumada a la humedad proveniente del Pacífico, el Golfo de México y el Mar Caribe, intensificará las lluvias en regiones como Hidalgo, Puebla, Veracruz, Guerrero, Morelos, Estado de México y Tabasco. Se esperan acumulados de 25 a 75 mm en diversas zonas. El agua, fuente de vida, amenaza con convertirse en un factor de riesgo.
A pesar de las lluvias, la onda de calor que persiste en el sur del país mantendrá las temperaturas máximas entre los 40 y 45 °C en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Veracruz, Tabasco y Campeche. Una combinación peligrosa: lluvias torrenciales y calor extremo, un desafío para la salud y el bienestar de la población. Mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y buscar lugares frescos son recomendaciones vitales en estos días.
La situación es compleja y requiere la colaboración de todos. Informarse, prepararse y seguir las indicaciones de las autoridades son las claves para afrontar este desafío meteorológico. La fuerza de la naturaleza es inmensa, pero la capacidad de resiliencia de las comunidades, unida a la prevención, puede marcar la diferencia.
Fuente: El Heraldo de México