26 de mayo de 2025 a las 03:35
Alerta vial: CDMX afectada por movilizaciones de la CNTE.
La tensión se palpa en el aire de la Ciudad de México. El rugido de la CNTE se escucha cada vez más fuerte, prometiendo resonar con mayor intensidad este lunes 26 de mayo. No se trata solo de un día más de protestas, sino de la culminación de una "jornada nacional de lucha" que ha ido escalando desde el 15 de mayo, con el emblemático Zócalo capitalino como testigo silencioso de la indignación magisterial. La mecha que enciende esta explosiva situación es, según la Coordinadora, la sordera del gobierno federal ante sus demandas, una falta de respuesta que consideran una afrenta a la dignidad del magisterio.
Las exigencias son claras y contundentes: derogar la Ley del ISSSTE del 2007, un aumento salarial del 100% al sueldo base – una cifra que refleja la profunda brecha que perciben entre su labor y su remuneración–, y la eliminación de la Reforma Educativa, una herida aún abierta para muchos docentes. El plan de acción, trazado con precisión en la Asamblea Nacional Representativa (ANR) el pasado 24 de mayo, se despliega como una estrategia de presión cuidadosamente orquestada.
Desde las 9:00 de la mañana, la ciudad se convertirá en un tablero de ajedrez donde las piezas clave son los puntos estratégicos de la CDMX. Imaginen la escena: el bullicio de las manifestaciones en el Ángel de la Independencia, símbolo de la libertad y la victoria; la concentración de maestros en la Secretaría de Gobernación, exigiendo ser escuchados en el corazón del poder; la presencia imponente frente a la Cámara de Diputados, donde se tejen las leyes que rigen al país. Y no solo eso, el eco de las protestas resonará también en el Palacio Nacional, la residencia del poder ejecutivo, un mensaje directo al Presidente de la República.
Pero la CNTE no se detiene ahí. La sombra de los bloqueos se cierne sobre las instituciones bancarias que administran las Afores. Si bien aún no se han especificado cuáles serán los blancos de estas acciones, la amenaza es real y contribuye a la atmósfera de incertidumbre. La pregunta flota en el aire: ¿hasta dónde llegará la CNTE para hacer valer sus demandas?
El antecedente del bloqueo al AICM el pasado viernes 23 de mayo, que paralizó el acceso a las terminales 1 y 2, es un claro ejemplo de la capacidad de movilización de la Coordinadora y un aviso de lo que podría suceder este lunes. El caos vial es una consecuencia inevitable de estas acciones, y la recomendación a los automovilistas es clara: evitar las zonas de conflicto y buscar rutas alternas. El mapa de la ciudad se transforma, las avenidas principales se convierten en cuellos de botella, y la paciencia se pone a prueba.
El transporte público, ese pulmón vital de la ciudad, también se ve afectado. Las estaciones de Metrobús y Metro cercanas a los puntos de protesta podrían sufrir interrupciones, como ya ocurrió en días pasados en Boulevard Puerto Aéreo, General Anaya, Auditorio y La Raza. La planificación de los traslados se vuelve esencial, y las redes sociales se convierten en aliadas indispensables para mantenerse informado sobre las actualizaciones en tiempo real.
La CNTE ha lanzado un ultimátum: si no reciben respuestas concretas, las protestas continuarán el martes 27 de mayo, con bloqueos a instituciones financieras y posibles marchas en el centro de la CDMX. La ciudad contiene la respiración, expectante ante el desenlace de este conflicto que pone de manifiesto la tensión entre el magisterio y el gobierno federal. El futuro inmediato se presenta incierto, y solo el tiempo dirá cuál será el costo de esta "jornada nacional de lucha".
Fuente: El Heraldo de México