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25 de mayo de 2025 a las 16:15
Baila con Timbiriche como los Capetillo
La unión de Alejandra Capetillo y Nader Shoueiry ha sido, sin duda, uno de los eventos más comentados del año. Más allá del deslumbrante escenario de la hacienda mexicana donde se celebró la ceremonia, y del derroche de elegancia y tradición que fusionó las culturas mexicana y libanesa, la boda ha estado marcada por un halo de emotividad palpable, especialmente en el conmovedor baile entre padre e hija. Eduardo Capetillo, icónico miembro de Timbiriche, no solo entregó a su hija en el altar en un gesto cargado de simbolismo y amor paternal, sino que también abrió la pista de baile con ella al ritmo de una melodía emblemática de la banda que lo catapultó a la fama. Imaginen la escena: la luz tenue iluminando a la joven pareja, el sonido nostálgico de Timbiriche resonando en los muros de la hacienda, y la mirada cómplice entre padre e hija mientras se deslizan por la pista. Un momento íntimo y familiar que, sin duda, quedará grabado para siempre en sus memorias.
Este emotivo vals no solo inauguró la celebración, sino que también pareció sellar definitivamente la reconciliación familiar tras los rumores de desavenencias surgidos a raíz de la ausencia de Eduardo y Biby Gaytán en la boda civil celebrada en abril de 2025. La felicidad irradiaba en los rostros de los padres de Alejandra, quienes se mostraron visiblemente emocionados y orgullosos de su hija en este día tan especial. Su presencia, activa y llena de alegría, disipó cualquier sombra de duda y confirmó el apoyo incondicional a la decisión de Alejandra. El amor y la unidad familiar se impusieron, convirtiendo la boda religiosa en un verdadero testimonio de reconciliación y celebración.
La entrada de la familia Capetillo a la ceremonia también estuvo llena de detalles significativos. Biby Gaytán, radiante y elegante, acompañada de sus hijos Eduardo Jr., Ana Paula y los gemelos, avanzó por el pasillo nupcial escoltada por un grupo de mariachis que, con sus sombreros en alto, rindieron homenaje a la novia y su familia. La música tradicional mexicana, las sonrisas cómplices y la palpable emoción crearon una atmósfera mágica que anticipaba la belleza y la emotividad de la ceremonia que estaba a punto de comenzar. Un despliegue de tradición y familiaridad que, sin duda, contribuyó a la magia de este día tan especial.
La boda de Alejandra Capetillo y Nader Shoueiry no solo unió a dos personas que se aman, sino que también reforzó los lazos familiares y celebró la unión de dos culturas. Una fiesta llena de simbolismos, emociones y detalles que la convierten en un evento memorable, no solo para los novios, sino para todos los que tuvieron la fortuna de presenciarlo, ya sea de cerca o a través de las crónicas que, como esta, intentan capturar la esencia de un día tan especial. La historia de amor de Alejandra y Nader apenas comienza, y lo hace rodeada del cariño y el apoyo de sus familias, un ingrediente esencial para un futuro prometedor y lleno de felicidad.
Fuente: El Heraldo de México