24 de mayo de 2025 a las 03:40
Nayarit: VIH sin control ¿Y tú, te proteges?
La sombra del VIH se cierne sobre la comunidad LGBT+ en México, particularmente en Nayarit, donde la falta de acceso a tratamientos adecuados se convierte en una preocupante realidad. Alain Pinzón, Director General de la Asociación "Vive Libre", ha alzado la voz para denunciar que entre un 30% y un 40% de las personas con VIH a nivel nacional no reciben la atención médica necesaria. Esta preocupante estadística se agudiza en la comunidad LGBT+, convirtiéndose en una dolorosa carga para hombres que tienen sexo con hombres y mujeres trans, quienes se ven desproporcionadamente afectados por esta epidemia concentrada.
Pinzón no solo señala la falta de acceso al tratamiento antirretroviral, crucial para controlar el virus y mejorar la calidad de vida de quienes viven con VIH, sino también la escasez de medicamentos hormonales para las personas trans. Esta doble vulnerabilidad agrava la situación, creando un escenario de incertidumbre y angustia para quienes se ven obligados a interrumpir sus tratamientos, poniendo en grave riesgo su salud.
La interrupción del tratamiento antirretroviral no solo debilita el sistema inmunológico, dejándolo expuesto a infecciones oportunistas, sino que también puede generar resistencia al medicamento, dificultando futuras intervenciones terapéuticas. Además del impacto físico, el daño emocional es devastador. La salud mental se ve severamente afectada, generando ansiedad, depresión y desesperanza. La posibilidad de volver a transmitir el virus, tras haber alcanzado la indetectabilidad, se convierte en una pesada losa.
Las cifras oficiales de salud en Nayarit pintan un panorama complejo. Si bien se registró una ligera disminución de casos de VIH en 2025 en comparación con el año anterior, la situación sigue siendo crítica y exige acciones contundentes. No podemos bajar la guardia. La lucha contra el VIH requiere un esfuerzo continuo y coordinado. Es imperativo garantizar el acceso universal al tratamiento antirretroviral y a los medicamentos hormonales, así como fortalecer las estrategias de prevención y detección temprana.
Más allá de las estadísticas, hay historias de vida, de lucha y resiliencia. Detrás de cada número hay una persona que merece una atención integral y digna. La sociedad en su conjunto debe comprometerse a erradicar el estigma y la discriminación que aún rodean al VIH. La educación sexual, la promoción del uso del preservativo y la realización de pruebas periódicas son herramientas fundamentales para frenar la propagación del virus.
El VIH no es una sentencia de muerte. Con el tratamiento adecuado, las personas que viven con el virus pueden llevar una vida plena y saludable. La clave está en la información, la prevención y el acceso oportuno a la atención médica. El llamado es a la acción, a la solidaridad y a la empatía. Juntos podemos construir un futuro libre de VIH. No podemos permitir que la indiferencia silencie las voces de quienes luchan cada día contra esta enfermedad. La batalla contra el VIH es una batalla por la vida, por la dignidad y por un futuro más justo para todos.
Fuente: El Heraldo de México