23 de mayo de 2025 a las 19:40
Triple captura por doble homicidio en Iztapalapa
La tranquilidad de una tarde cualquiera en la colonia San José Aculco, Iztapalapa, se vio brutalmente interrumpida por el eco de disparos. Un camión de transporte público, inmóvil y con el motor encendido, se convirtió en la escena de un crimen que conmocionó a la comunidad. Dos hombres, de 33 y 55 años, yacen sin vida en su interior, víctimas de la violencia que azota nuestras calles. La rápida respuesta de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) fue crucial. Un cerco virtual, tejido con la precisión de la tecnología moderna, y el minucioso análisis de las cámaras de videovigilancia, permitieron identificar a los presuntos responsables: dos individuos a bordo de una motocicleta negra, que tras perpetrar el ataque se dieron a la fuga.
La persecución virtual, una herramienta vital en la lucha contra la delincuencia, guió a los agentes a través de las calles de la ciudad, siguiendo el rastro digital de la motocicleta hasta la colonia Gertrudis Sánchez, en la alcaldía Gustavo A. Madero. Allí, la tensión se palpaba en el aire. Dos hombres, cuyas características coincidían con las proporcionadas por los testigos, fueron interceptados. La revisión, llevada a cabo con apego al protocolo, reveló un arsenal perturbador: un arma de fuego corta equipada con silenciador, trece cartuchos útiles y setenta y cinco bolsas con una sustancia vegetal, presuntamente marihuana.
La historia, sin embargo, no termina ahí. En el lugar, se encontró una motocicleta en pleno proceso de despinturado, un intento desesperado por borrar las huellas del crimen. El líquido utilizado, similar al thinner, emanaba un olor acre que se mezclaba con la tensión del momento. El hallazgo de la motocicleta, pintada provisionalmente de negro, corroboró las sospechas de los agentes. Este vehículo, transformado en una herramienta para sembrar el terror, se convertía en una pieza clave de la investigación.
Pero las sorpresas no acabaron. Del interior de un inmueble, marcado con los sellos de aseguramiento de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) por una investigación previa relacionada con delitos contra la salud, emergieron dos mujeres. Su actitud desafiante y su intento de sobornar a los oficiales, ofreciendo una suma de dinero a cambio de la liberación de los tres hombres, añadió otra capa de complejidad al caso. La valentía y la integridad de los uniformados, quienes rechazaron el soborno, son dignas de reconocimiento y demuestran el compromiso de las fuerzas del orden con la justicia.
Los cinco detenidos, tres hombres de 17, 22 y 37 años, y dos mujeres de 23 y 37 años, fueron puestos a disposición del Ministerio Público. La justicia tomará su curso, analizando las pruebas y determinando la situación jurídica de cada uno. La investigación continúa, buscando esclarecer los motivos detrás de este doble homicidio y desentrañar las posibles conexiones con redes de narcomenudeo. El historial delictivo de algunos de los detenidos, incluyendo un ingreso al Sistema Penitenciario por delitos contra la salud y portación de armas de fuego, abre nuevas líneas de investigación.
Este caso, que conmociona a la ciudad, nos recuerda la importancia de la colaboración ciudadana y la labor incansable de las autoridades en la lucha contra la delincuencia. La pronta respuesta de la SSC, la utilización de tecnología de vanguardia y la integridad de los oficiales involucrados, son un ejemplo del trabajo que se realiza día a día para garantizar la seguridad de todos. La justicia, esperamos, brindará consuelo a las familias de las víctimas y enviará un mensaje contundente a quienes pretenden sembrar el terror en nuestras calles.
Fuente: El Heraldo de México