23 de mayo de 2025 a las 09:10
Morena y Luisa María: ¿Superarán la prueba judicial?
El 1 de junio se perfila como una jornada decisiva para el futuro político de Luisa María Alcalde y para Morena. La joven dirigente tiene ante sí el reto de movilizar al partido para la primera elección judicial en la historia de México, con la ambiciosa meta de superar el 15% de participación ciudadana. Esta prueba de fuego no solo pondrá a prueba su capacidad de liderazgo, sino que también sentará las bases para las elecciones intermedias y el crucial cambio de 16 gubernaturas en 2027. La presión es enorme: la reforma judicial, conseguida con "sangre, sudor y lágrimas", no puede fracasar. El aparato político de Morena tiene la orden de activar todas sus bases y asegurar una votación contundente que respalde el proyecto de la 4T. Un fracaso en este punto mostraría una debilidad que el partido no se puede permitir en este momento crucial.
Pero la elección judicial no es el único frente abierto. Morena también se juega mucho en las elecciones municipales de Veracruz y Durango, donde la renovación de las presidencias municipales se ha convertido en un ensayo general para las próximas elecciones. La dirigencia nacional ha preparado instrucciones precisas, con listas de candidatos prioritarios para movilizar el voto morenista y evitar sorpresas. Se busca una participación masiva que legitime el ejercicio democrático y consolide la fuerza de la maquinaria del partido.
Sin embargo, el camino está sembrado de obstáculos. En la contienda judicial, poderosos intereses se mueven en la sombra, con recursos que preocupan incluso a los operadores políticos más experimentados. La lucha por la presidencia de la Corte Suprema se perfila como un escenario de alta tensión, con Lenia Batres y Yasmín Esquivel como las favoritas, aunque no se descarta la aparición de una figura "tapada" en los últimos días. La batalla, como advierten los analistas, apenas comienza.
En Veracruz y Durango, Morena confía en obtener la victoria en plazas clave como Xalapa, el puerto de Veracruz, Durango capital, Gómez Palacio y Lerdo. Pero las circunstancias no son fáciles. En Durango, el gobernador priista Esteban Villegas, a pesar de sus aparentes simpatías con Morena, ha orquestado una estrategia para frenar el avance del partido. En Veracruz, la situación es igualmente compleja, con el senador Miguel Ángel Yunes, miembro de la bancada morenista, jugando en otra cancha y apoyando a candidatos del PAN. La fractura entre Morena y el PT añade otra capa de dificultad a la contienda, dejando un panorama incierto donde nada está escrito.
Para Luisa María Alcalde, el 1 de junio no es simplemente una elección. Es la oportunidad de demostrar su capacidad para liderar a Morena en un periodo de transición crucial, con la vista puesta en 2027. La historia, al igual que Morena, no espera.
Mientras tanto, la CNTE llega dividida a la reunión con la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. La discrepancia entre quienes buscan la negociación y quienes mantienen una postura intransigente complica el panorama. El gobierno, por su parte, se prepara para dar un ultimátum.
En otro orden de ideas, las investigaciones sobre el atentado contra Ximena y José, cercanos a Clara Brugada, apuntan a grupos de narcomenudistas de Iztapalapa. Se cree que el ataque podría ser una respuesta a los golpes asestados por Brugada y la Secretaría de Seguridad local contra estas organizaciones durante su gestión como alcaldesa. Las víctimas del atentado jugaron un papel importante en la intermediación para frenar el crecimiento del narcomenudeo en la zona.
Finalmente, como diría aquel filósofo cuyo nombre se nos escapa, "Si el pueblo no vota bien, no es culpa del pueblo. Es culpa del operador territorial". Una frase que resume la importancia de la organización y la movilización en el escenario político actual.
Fuente: El Heraldo de México