23 de mayo de 2025 a las 09:15
Domina tu Hambre
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha vuelto a demostrar que su prioridad no reside en la formación de las futuras generaciones, sino en la perpetuación de sus tácticas de presión, chantaje y extorsión que han mantenido por décadas. Pareciera que el asfalto y las pancartas son sus aulas predilectas, mientras los salones de clase permanecen vacíos, víctimas de un ciclo de protestas que afecta gravemente el derecho a la educación de miles de niños.
La intransigencia de la CNTE raya en lo absurdo. ¿Acaso no es suficiente la suspensión de la reforma al ISSSTE, una demanda clave que la propia presidenta atendió? ¿Es que el aumento salarial del 9% retroactivo a enero y el 1% adicional a partir de septiembre, anunciado por la Jefa de Gobierno, no representa un avance significativo? Pareciera que la CNTE vive en una realidad paralela, donde el diálogo y la negociación son reemplazados por exigencias desproporcionadas, como el aumento salarial del 100%. Un despropósito que no solo ignora la realidad económica del país, sino que también denota una falta de respeto hacia el proceso de negociación.
El resultado de esta postura inflexible es el sufrimiento de millones de ciudadanos. La Ciudad de México, convertida en rehén de sus bloqueos y plantones, padece las consecuencias de un grupo que privilegia sus intereses particulares sobre el bienestar colectivo. El Zócalo, corazón de la capital, se ha transformado en un campamento de protestas, mientras que las principales arterias viales son estranguladas, afectando la movilidad y la vida cotidiana de millones de capitalinos.
La agresión a reporteros e impedimento al acceso a la mañanera de la presidenta, constituye un ataque directo a la libertad de prensa, un pilar fundamental de la democracia. El silencio que imperó en el salón Tesorería durante la conferencia matutina, un hecho inédito en el sexenio, es un síntoma preocupante de la capacidad de la CNTE para desestabilizar e imponer su voluntad.
Ante este escenario, la inacción de las autoridades resulta desconcertante. Si bien la represión no es la solución, la aplicación de la ley es fundamental para mantener el orden y garantizar el respeto a los derechos de todos los ciudadanos. La CNTE, amparada en una supuesta intocabilidad, actúa con impunidad, consciente de que sus acciones rara vez tienen consecuencias. ¿Hasta cuándo se permitirá que un grupo minoritario secuestre la vida de una ciudad entera?
Surge la inevitable pregunta: ¿quién asesora a la Jefa de Gobierno en esta compleja situación? ¿Dónde está el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, cuya responsabilidad es velar por el derecho a la educación y contener las acciones de la CNTE? La ausencia de una respuesta contundente por parte de las autoridades alimenta la sospecha de que existen intereses ocultos que se benefician de la desestabilización.
En contraste con este panorama desalentador, el nuevo Trolebús Mexiquense emerge como un rayo de esperanza. Este proyecto, fruto de la colaboración entre los gobiernos del Estado de México, la Ciudad de México y el gobierno federal, no solo mejorará la movilidad de 3 millones de personas, sino que también representa un ejemplo de cómo la voluntad política y la coordinación intergubernamental pueden generar beneficios tangibles para la ciudadanía.
La reducción de los tiempos de traslado de 2 horas a 40 minutos transformará la calidad de vida de miles de personas que diariamente se desplazan desde Chalco, La Paz, Valle de Chalco e Ixtapaluca. Este proyecto, impulsado por la Gobernadora Delfina Gómez, demuestra que cuando se prioriza el bienestar colectivo y se trabaja con visión de futuro, se pueden lograr avances significativos. Un ejemplo claro de que la acción, y no la grilla, es el camino para construir un futuro mejor.
Fuente: El Heraldo de México