23 de mayo de 2025 a las 12:40
COFEPRIS agiliza trámites
La promesa de una revolución en la investigación clínica en México se palpa en el aire. La ambiciosa meta de atraer más de dos mil millones de dólares anuales para el 2030, anunciada por la Comisionada Federal de COFEPRIS, Armida Zúñiga, no es solo un número, sino la representación tangible de un cambio de paradigma en el sector salud. Imaginen las posibilidades: nuevos tratamientos, medicamentos innovadores y una esperanza renovada para miles de pacientes. Este futuro, que antes parecía lejano, se acerca a pasos agigantados gracias al compromiso de COFEPRIS con la eficiencia y la agilización de sus procesos.
La reducción drástica en los tiempos de respuesta para la aprobación de protocolos de investigación, pasando de un plazo legal de 90 días a una meta audaz de menos de 10, es la piedra angular de esta transformación. No se trata simplemente de burocracia, sino de la vida de personas que esperan con ansias los avances científicos. Cada día que se recorta en la evaluación de un protocolo significa un día menos de espera para un paciente que podría beneficiarse de un nuevo tratamiento. Es una carrera contra el tiempo donde la eficiencia se traduce en esperanza.
Zúñiga, en su intervención en el FIFARMA Annual Summit 2025, pintó un panorama alentador, destacando el ecosistema favorable que se está construyendo en México para la inversión en investigación clínica. La COFEPRIS, lejos de ser un obstáculo, se presenta como un aliado estratégico, comprometido a simplificar los trámites y a crear un entorno atractivo para la inversión, tanto nacional como internacional. Este cambio de enfoque, impulsado por la instrucción directa del Secretario de Salud, demuestra una voluntad política inquebrantable para colocar a México en la vanguardia de la innovación médica.
La cifra actual, que representa solo el 10% de la meta para 2030, nos recuerda el largo camino que aún queda por recorrer. Sin embargo, el optimismo es palpable. La reorganización interna de COFEPRIS, sumada a la implementación de estándares más altos y la visión clara de futuro, nos permiten vislumbrar un panorama prometedor. No se trata solo de atraer inversión, sino de construir un sistema de salud más robusto, capaz de responder a las necesidades de la población con tratamientos de vanguardia y ofrecer una mejor calidad de vida a todos los mexicanos.
La apuesta es alta, pero la determinación es aún mayor. Con la COFEPRIS a la cabeza de este proceso de transformación, México se posiciona como un actor clave en la investigación clínica a nivel global. El futuro de la salud en México se escribe hoy, con cada protocolo aprobado, con cada inversión que llega y con cada día que se gana en la lucha contra las enfermedades. El 2030 ya no es una fecha lejana, sino un horizonte cercano lleno de promesas y esperanza.
Fuente: El Heraldo de México