22 de mayo de 2025 a las 21:15
México crece: 0.2% en primer trimestre
Respiro profundo para la economía mexicana. Tras un último trimestre de 2024 que nos dejó con la respiración contenida, el ligero crecimiento del 0.2% en el PIB durante los primeros tres meses de 2025 nos permite alejarnos, al menos por ahora, del fantasma de la recesión técnica. Un dato que, si bien no representa un boom económico, sí ofrece un respiro y confirma el análisis del Comité de Fechado de Ciclos de la Economía de México. ¿Significa esto que podemos cantar victoria? No exactamente. Analicemos el panorama con más detalle.
El campo mexicano, motor de crecimiento. Las actividades primarias, ese pilar fundamental de nuestra economía, se alzan como las auténticas protagonistas de este modesto crecimiento. Un impresionante aumento del 7.8% respecto al último trimestre de 2024 y un sólido 6.7% interanual demuestran la resiliencia y el potencial del sector agropecuario. En un mundo cada vez más incierto, la capacidad de producir alimentos se convierte en un activo estratégico y México lo está aprovechando. ¿Será este el momento de redoblar la apuesta por el campo? ¿Qué políticas públicas se necesitan para consolidar este crecimiento y hacerlo sostenible en el largo plazo?
La industria, la asignatura pendiente. Mientras el campo celebra, la industria mexicana enfrenta un panorama más complejo. Una contracción del 0.1% trimestral y del 1.3% interanual encienden las luces de alarma. La manufactura y la construcción, dos sectores clave para el desarrollo económico, muestran signos de debilidad que requieren atención urgente. ¿Cuáles son los factores que están frenando el crecimiento industrial? ¿Cómo podemos impulsar la innovación y la competitividad en este sector vital para la economía nacional?
El sector servicios, navegando en aguas turbulentas. El sector terciario, tradicionalmente un motor de crecimiento en México, también muestra signos de desaceleración. Si bien el crecimiento interanual del 1.1% se mantiene en terreno positivo, la caída del 0.1% respecto al trimestre anterior nos invita a la reflexión. El turismo, el comercio y otros servicios, enfrentan desafíos importantes en un contexto global incierto. ¿Cómo podemos fortalecer la resiliencia del sector servicios ante las fluctuaciones económicas? ¿Qué estrategias son necesarias para impulsar su crecimiento y generar empleos de calidad?
El IGAE, un anticipo de lo que viene. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), ese termómetro que nos anticipa la temperatura de la economía, no trae buenas noticias. La caída del 0.4% en marzo respecto al mes anterior y del 0.1% en la comparación interanual sugiere que el camino hacia la recuperación no será fácil. ¿Estamos preparados para enfrentar un posible escenario de contracción económica? ¿Qué medidas podemos tomar para mitigar los riesgos y asegurar un crecimiento sostenible en el futuro?
En conclusión, la economía mexicana se encuentra en un punto de inflexión. Si bien hemos logrado esquivar la recesión técnica por ahora, los desafíos persisten. El crecimiento del sector primario nos da esperanza, pero la debilidad de la industria y la desaceleración del sector servicios nos obligan a mantener la cautela. Es momento de analizar con profundidad los datos, identificar las oportunidades y trabajar juntos para construir un futuro económico más sólido y próspero para todos los mexicanos.
Fuente: El Heraldo de México