Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Economía

22 de mayo de 2025 a las 16:05

Gasolinazo: ¿Duele en tu bolsillo?

El bolsillo del automovilista mexicano sigue resintiendo la presión del precio de los combustibles. A pesar de la ausencia de estímulos fiscales para la Magna y el Diésel, lo que significa que absorbemos el 100% del IEPS, las variaciones en los precios de la gasolina y el diésel se mantienen a la orden del día, creando un panorama de incertidumbre para quienes dependen de sus vehículos.

Según el último reporte de PETROIntelligence, con fecha del 22 de mayo de 2025, observamos un ligero baile de cifras en los costos por litro. La Magna se ubica en un promedio nacional de 23.57 pesos, mientras que la Premium alcanza los 25.52 pesos. Por su parte, el diésel, vital para el transporte de mercancías y por ende para la economía del país, se cotiza en 25.87 pesos por litro.

Es importante destacar que estas cifras son un mero punto de partida. La realidad en las gasolineras a lo largo y ancho del territorio nacional es mucho más compleja. Factores como la ubicación geográfica, la competencia local y los costos de logística influyen directamente en el precio final que paga el consumidor. Por ejemplo, en la Ciudad de México, la Magna se encuentra en 23.55 pesos, ligeramente por debajo del promedio nacional, mientras que en Jalisco el mismo combustible alcanza los 23.91 pesos, una diferencia que, si bien parece mínima, se acumula con cada llenado del tanque. Y qué decir de Nuevo León, donde la Premium llega a los 27.13 pesos por litro, un precio que sin duda impacta en el presupuesto familiar.

Esta volatilidad en los precios nos lleva a preguntarnos: ¿qué podemos esperar en las próximas semanas? ¿Veremos finalmente un descenso significativo en el costo de los combustibles o seguiremos sujetos a estas fluctuaciones? La respuesta, desafortunadamente, no es sencilla. La compleja dinámica del mercado petrolero internacional, la situación económica global y las políticas internas juegan un papel crucial en la determinación de los precios.

Mientras tanto, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) continúa con su labor de vigilancia en las gasolineras de todo el país. Su programa permanente de verificación busca garantizar que los consumidores recibamos litros completos y que los precios exhibidos sean los correctos. Sin embargo, más allá de la supervisión, la realidad es que el peso de los altos precios de los combustibles sigue recayendo en el consumidor final.

Finalmente, el gas natural vehicular, una alternativa que en su momento se presentó como una opción más económica y ecológica, también muestra variaciones significativas en sus precios, oscilando entre los 10.99 y los 13.99 pesos por litro. Ante este panorama, la búsqueda de opciones de movilidad sostenible y la planificación eficiente de nuestros desplazamientos se vuelven más importantes que nunca. La incertidumbre en los precios de los combustibles nos invita a reflexionar sobre nuestros hábitos de consumo y a explorar alternativas que nos permitan mitigar el impacto en nuestra economía.

Fuente: El Heraldo de México