22 de mayo de 2025 a las 22:10
Delgado: Educación Media Superior, clave para la transformación
México se encuentra en un momento de profunda transformación, un despertar colectivo que exige una revisión de nuestros sistemas educativos. La Educación Media Superior, en este contexto, se alza como un pilar fundamental para consolidar este cambio, y la filosofía se presenta como la herramienta indispensable para forjar ciudadanos críticos y comprometidos. No se trata simplemente de formar mano de obra para el mercado laboral, sino de cultivar mentes inquisitivas, capaces de cuestionar, analizar y transformar la realidad.
Imaginen a las y los jóvenes, en las aulas, debatiendo sobre ética, justicia, y el significado de la existencia. La filosofía, como un faro en la oscuridad, ilumina el camino hacia el conocimiento, despertando la curiosidad y la capacidad de asombro. No se limita a la memorización de fechas o fórmulas, sino que invita a la reflexión, al análisis crítico y a la construcción de argumentos sólidos.
El énfasis en la filosofía en el bachillerato no es una idea aislada, sino que se enmarca en una visión más amplia de la educación: una educación integral que abarque no solo la mente, sino también el corazón y las manos. Es la armonía entre el pensamiento, el sentimiento y la acción lo que nos permite alcanzar una vida plena y significativa. No se trata solo de saber, sino de sentir y de hacer, de transformar el conocimiento en acciones concretas que beneficien a la comunidad y al país.
La figura de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se presenta como un ejemplo de esta visión de la educación comprometida con la justicia social. Sus valores y su capacidad de indignación, fruto de una formación integral, la impulsan a liderar la transformación de México. Es un modelo a seguir para las nuevas generaciones, una inspiración para aquellos que buscan un futuro más justo y equitativo.
La filosofía, además, se erige como un antídoto contra la discriminación y la intolerancia. Nos enseña a cuestionar los prejuicios, a desmantelar las falacias y a construir puentes de entendimiento entre las diferentes culturas y perspectivas. En un mundo cada vez más complejo, la capacidad de análisis crítico y la comprensión de las diferentes ideologías son herramientas esenciales para la convivencia pacífica y la construcción de una sociedad más justa.
La revolución tecnológica plantea nuevos desafíos éticos y morales. La inteligencia artificial, la biotecnología y otras innovaciones disruptivas nos obligan a repensar nuestra relación con la tecnología y a establecer límites éticos para su desarrollo y aplicación. La filosofía, en este contexto, se convierte en una brújula moral que nos guía en la toma de decisiones responsables y en la construcción de un futuro sostenible.
La enseñanza de la filosofía en el bachillerato no es un lujo, sino una necesidad imperante. Es una inversión en el futuro del país, una apuesta por la formación de ciudadanos críticos, comprometidos y capaces de transformar la realidad. Es el legado que debemos dejar a las nuevas generaciones para que construyan un mundo mejor, un mundo más justo, más solidario y más humano. Es, en definitiva, la clave para el despertar de la conciencia colectiva y la construcción de un México más próspero y equitativo.
Fuente: El Heraldo de México