22 de mayo de 2025 a las 20:20
Calma el sarpullido de tus peques este verano
El calor abrasador que azota a México no solo eleva la temperatura del termómetro, sino también la preocupación por la salud de sus habitantes. Desde las sofocantes calles de las ciudades hasta las remotas comunidades rurales, el impacto de las altas temperaturas se manifiesta en una serie de afecciones que van más allá de la simple incomodidad. Infecciones intestinales, deshidratación y problemas en la piel se convierten en protagonistas indeseables de esta temporada de calor extremo.
Uno de los problemas dermatológicos más comunes, y a menudo subestimado, es la erupción por calor, popularmente conocida como sarpullido. Este molesto padecimiento, que afecta por igual a niños y adultos, surge cuando el sudor, incapaz de evaporarse debido a la humedad excesiva, queda atrapado bajo la piel. Imaginen las pequeñas gotas de sudor, como prisioneras bajo una capa invisible, irritando y provocando la aparición de un enrojecimiento que puede ir desde una leve rojez hasta la formación de pequeñas ampollas. Zonas sensibles como las axilas, la ingle, el cuello, el pecho y los pliegues de los codos se convierten en el escenario predilecto de esta erupción.
La picazón, ese impulso irresistible de rascarse, se suma a la lista de síntomas, convirtiendo la incomodidad en un suplicio. En el caso de los niños, la falta de control puede llevar a que se rasquen con fuerza, irritando aún más la piel y provocando incluso ardor y pequeñas heridas que abren la puerta a posibles infecciones.
Es importante destacar que no todos los sarpullidos por calor son iguales. Existen diferentes tipos, desde la miliaria cristalina, caracterizada por pequeñas ampollas transparentes, hasta la miliaria rubra, con sus características ronchas rojizas y picazón intensa. En casos más severos, puede presentarse la miliaria profunda, donde la obstrucción de las glándulas sudoríparas se produce en capas más profundas de la piel, provocando nódulos dolorosos y una sensación de malestar general.
Ante la aparición del sarpullido por calor, la primera recomendación es buscar un ambiente fresco y ventilado. Refrescar la piel con compresas frías o un baño con agua tibia puede aliviar la picazón y la inflamación. Es crucial evitar el uso de cremas o ungüentos sin la recomendación de un especialista, ya que podrían obstruir aún más los poros y empeorar el cuadro. La automedicación también es un error que debemos evitar a toda costa. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar a un médico, quien podrá realizar un diagnóstico preciso y recomendar el tratamiento más adecuado para cada caso.
La prevención es, sin duda, la mejor estrategia. En épocas de calor extremo, es fundamental mantenerse hidratado bebiendo abundante agua, usar ropa ligera y transpirable, preferiblemente de algodón, y evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor intensidad. También es recomendable ducharse con agua tibia, evitando el agua caliente que puede irritar la piel. Siguiendo estos consejos, podremos disfrutar del verano sin sufrir las molestias del sarpullido por calor. Cuidar nuestra piel es cuidar nuestra salud.
Fuente: El Heraldo de México