21 de mayo de 2025 a las 03:25
Último adiós a América Yamilet, marinera del Cuauhtémoc.
El eco de los aplausos y las notas melancólicas de los mariachis aún resuenan en el panteón Bosques del Recuerdo, un testimonio del profundo dolor que embarga a Xalapa tras la despedida de América Yamilet Sánchez. La joven cadete, cuya vida fue truncada en un trágico accidente en el Buque Escuela Cuauhtémoc, descansa ahora bajo la sombra de la Bandera Mexicana, el mismo símbolo que defendió con orgullo y pasión durante su corta pero prometedora carrera en la Escuela Naval Militar.
El sol implacable de la tarde xalapeña no disuadió a la multitud que se congregó para darle el último adiós. Cientos de personas, protegidas bajo sombrillas, se unieron al cortejo fúnebre, una muestra palpable del cariño y la admiración que América inspiró en quienes la conocieron. Rostros bañados en lágrimas reflejaban la incredulidad ante la pérdida de una joven llena de sueños y con un futuro brillante por delante.
La misa de cuerpo presente, celebrada en la iglesia San Pablo Apóstol, se convirtió en un conmovedor homenaje a la vida de América. El templo, abarrotado de familiares, amigos y compañeros, se llenó de oraciones y cantos que buscaban consuelo en medio del dolor. La imagen de sus padres, Herminio Sánchez y María del Rosario Hernández, recibiendo el pésame de la comunidad, es un testimonio del devastador impacto de esta tragedia. En sus miradas, se podía leer el orgullo por la hija que perdieron, una joven dedicada al estudio, al deporte y a su vocación por el mar.
El recorrido hacia su última morada, a través de la avenida Enrique C. Rébsamen, fue un mar de emociones. El silencio respetuoso solo era interrumpido por los sollozos de quienes acompañaban el féretro. La guardia de honor montada por sus compañeros de la Escuela Naval, seguida del Himno Nacional entonado con profundo sentimiento, fue un tributo a su compromiso y dedicación a la patria.
Sin embargo, entre las muestras de dolor y respeto, también se escuchaban voces clamando justicia. El grito desgarrador "¡Todos sabemos que no fue un accidente!", resonaba entre la multitud, sembrando la duda sobre las circunstancias que rodearon la muerte de América y de su compañero Adal Jair Marcos. La exigencia de una investigación exhaustiva y transparente se convierte en un clamor popular, un anhelo de verdad y justicia para estas jóvenes promesas truncadas.
El emotivo recibimiento que la ciudad le brindó a su llegada, con sirenas de patrullas y ambulancias iluminando la noche, refleja la profunda huella que América dejó en la comunidad. La fotografía de la joven cadete, orgullosamente portando su uniforme naval, se convirtió en un símbolo de su pasión y entrega. Las palabras de su padre, "Nunca te olvidaremos, siempre estaremos orgullosos de ti", resonaron en el silencio de la noche, un último adiós lleno de amor y admiración. La memoria de América Yamilet Sánchez, la joven que soñaba con navegar los mares, permanecerá viva en el corazón de Xalapa.
Fuente: El Heraldo de México