Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Acoso Escolar

21 de mayo de 2025 a las 06:45

Suicidio adolescente: el acoso que silenció una vida

La tragedia ha golpeado a la comunidad de Massachusetts. Un silencio denso y doloroso se cierne sobre las calles, en los hogares, en las aulas de la Escuela Secundaria Higgins. Jason Bernard, un joven de tan solo 14 años, fue encontrado sin vida en su hogar la madrugada del sábado 17 de mayo. Un hecho que ha conmocionado a todos y que ha desatado una ola de indignación y cuestionamientos. Las primeras investigaciones apuntan a una posible causa: el acoso escolar. Un fantasma invisible que acecha en los pasillos de muchas escuelas y que, en este caso, parece haber cobrado una víctima inocente.

El testimonio del padre de Jason, desgarrador y lleno de impotencia, resuena en el corazón de la comunidad: "Mi hijo decidió tomar la trágica decisión de terminar con su vida después de sufrir acoso en la escuela". Palabras que acusan, que señalan una problemática profunda y que exigen una respuesta inmediata.

La familia de Jason, destrozada por el dolor, busca justicia y exige responsabilidades. Sus hermanos han alzado la voz, denunciando la negligencia del plantel educativo. Según sus declaraciones, Jason había reportado el acoso a maestros, entrenadores e incluso directivos. Sin embargo, sus peticiones de ayuda fueron ignoradas, desoídas. Nadie intervino para detener el tormento que sufría el joven, un tormento que lo llevó, finalmente, a tomar la fatal decisión.

Cely Rosario, hermana de Jason, relató con angustia a los medios la pesadilla que vivía su hermano: "Él tenía miedo de subir al autobús, mi mamá tuvo que llevarlo a la escuela, su papá lo llevó a la escuela un par de veces porque quería evitar a esa gente". Un testimonio que dibuja la imagen de un niño aterrorizado, acorralado por sus acosadores, sin encontrar un refugio seguro ni dentro ni fuera de las aulas.

El caso de Jason ha abierto una profunda herida en la comunidad. Padres y alumnos se preguntan qué falló, cómo pudo suceder algo así. La indignación crece y se multiplican las voces que exigen un cambio radical en las políticas de prevención y atención del acoso escolar.

La historia de Jason no es un caso aislado. Muchos otros jóvenes sufren en silencio el tormento del acoso. La madre de una alumna de la Escuela Secundaria Higgins, a través de un comentario en redes sociales, ha corroborado la gravedad del problema: "Higgins tiene un gran problema de acoso y no hacen nada más que esconderlo debajo de la alfombra". Su testimonio, sumado al de la familia de Jason, confirma la existencia de un patrón de negligencia y encubrimiento por parte del centro educativo.

Es hora de actuar. Es hora de que las autoridades educativas tomen medidas concretas para erradicar el acoso escolar. Es hora de que los maestros, entrenadores y directivos se comprometan a proteger a sus alumnos, a escuchar sus peticiones de ayuda, a intervenir con firmeza ante cualquier indicio de acoso.

El recuerdo de Jason Bernard debe servir como un llamado a la conciencia, como un recordatorio de que el silencio puede ser cómplice de la tragedia. La comunidad de Massachusetts no puede permitir que otra vida se pierda por culpa del acoso escolar. La lucha por la justicia para Jason apenas comienza, una lucha que debe transformarse en un compromiso colectivo para construir un entorno escolar seguro y libre de violencia para todos los niños y jóvenes.

Fuente: El Heraldo de México