21 de mayo de 2025 a las 16:05
Gasolina: ¿Sube o baja hoy?
El fantasma de la inflación continúa acechando los bolsillos de los mexicanos, y esta semana, la gasolina no es la excepción. Por tercera semana consecutiva, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha decidido mantener el estímulo fiscal en cero para la gasolina Magna y el Diésel. Esto significa que los automovilistas deberán asumir el costo total del impuesto, impactando directamente en el precio final que vemos en las estaciones de servicio.
Si bien PETROIntelligence reporta pequeñas variaciones en los precios a nivel nacional, la realidad es que la ausencia del estímulo se traduce en un gasto mayor para quienes dependen de sus vehículos. El precio promedio de la Magna se ubica alrededor de los 23.59 pesos por litro, mientras que la Premium ronda los 25.52 pesos y el Diésel los 25.88 pesos. Sin embargo, es crucial recordar que estos son promedios nacionales. Las diferencias regionales, e incluso entre estaciones de servicio dentro de una misma ciudad, pueden ser significativas.
Tomemos como ejemplo la Ciudad de México, donde la Magna se encuentra en 23.58 pesos, la Premium en 25.56 y el Diésel en 25.49 pesos. Unos centavos de diferencia con el promedio nacional, sí, pero multiplicados por los litros que consume un vehículo regularmente, la suma se vuelve considerable. La situación se agudiza en estados como Jalisco, donde la Magna alcanza los 23.93 pesos, la Premium los 26.19 pesos, y el Diésel los 25.91 pesos. Y si nos trasladamos a Nuevo León, el panorama se vuelve aún más complejo, con la Premium llegando a los 27.13 pesos por litro, un precio que sin duda impacta en la economía familiar.
El gas natural vehicular, una alternativa para muchos, tampoco escapa a la volatilidad. Con un precio mínimo de 10.99 pesos por litro, un promedio de 12.55 pesos y un máximo de 13.99 pesos, su costo también representa un factor a considerar para quienes buscan opciones más económicas. La variabilidad en el precio del gas natural, aunque menor en comparación con las gasolinas tradicionales, sigue siendo un elemento que añade incertidumbre al panorama energético.
Ante esta situación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) juega un papel fundamental. A través de su programa de verificación permanente en gasolineras de todo el país, la Profeco busca garantizar que los precios sean justos y que no existan abusos por parte de los establecimientos. Estas inspecciones son vitales para proteger los derechos de los consumidores y asegurar que se cumplan las normas establecidas.
La pregunta que muchos se hacen es: ¿hasta cuándo se mantendrá esta tendencia? La respuesta, desafortunadamente, no es sencilla. Factores como el precio internacional del petróleo, la política fiscal del gobierno y la demanda interna, influyen directamente en el precio final de los combustibles. Mantenerse informado y buscar alternativas de movilidad, como el transporte público o el uso de la bicicleta, pueden ser estrategias para mitigar el impacto de estos incrementos en la economía personal. La situación actual nos invita a reflexionar sobre la importancia de la eficiencia energética y la búsqueda de soluciones sostenibles a largo plazo.
Fuente: El Heraldo de México