21 de mayo de 2025 a las 07:00
Clara Brugada con simpatizantes en velorio
El eco de la tragedia resuena en la Ciudad de México. Un silencio denso, interrumpido por clamores de justicia y muestras de solidaridad, envuelve el velorio de Ximena Guzmán y José Muñoz, dos figuras clave en el equipo de la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina. Sus vidas, truncadas abruptamente en un acto de violencia que ha conmocionado a la capital, son hoy el centro de un duelo colectivo que trasciende las esferas políticas.
La imagen de Brugada Molina, arropada por el calor humano de sus simpatizantes y la firmeza de su gabinete, dibuja un cuadro de unidad frente al dolor. Las consignas "no estás sola" y "Zapata vive, la lucha sigue y sigue", coreadas con fervor a las puertas de Gayosso Sullivan, se convierten en un bálsamo ante la pérdida y un grito unánime que exige el esclarecimiento de los hechos. No son meras palabras, son el reflejo de un compromiso compartido por encontrar la verdad y asegurar que este acto no quede impune.
El apoyo a la jefa de Gobierno se extiende más allá del círculo político. Vecinos de la colonia San Miguel Teotongo, en Iztapalapa, han levantado una vigilia conmovedora. Velas parpadeantes iluminan la noche, simbolizando la memoria de Ximena y José, mientras que las pancartas elevadas expresan la indignación y el dolor de una comunidad que se siente herida. Esta muestra de solidaridad, surgida de la base social, pone de manifiesto el impacto profundo que este crimen ha tenido en el tejido social de la ciudad.
Dentro del velatorio, el ambiente es de profunda tristeza. Familiares y amigos se unen al dolor de la pérdida, compartiendo recuerdos y anécdotas que dibujan la dimensión humana de las víctimas. Figuras prominentes del gabinete capitalino, como César Cravioto, secretario de Gobierno, e Inti Muñoz, secretario de Vivienda, acompañan a Brugada Molina en este difícil momento, demostrando la unidad y la fortaleza del equipo de gobierno. Diputados del Congreso local también se han sumado a las condolencias, representando la consternación que este acto ha generado en todo el espectro político.
La confirmación del ataque directo, emitida por la propia jefa de Gobierno, ha añadido un componente de gravedad a la situación. La colonia Moderna, en Benito Juárez, se convierte en el escenario de una tragedia que exige respuestas. La promesa de que no habrá impunidad, pronunciada con firmeza por Brugada Molina, se convierte en un compromiso ineludible para las autoridades. La investigación deberá ser exhaustiva y transparente, para que la justicia prevalezca y se honre la memoria de Ximena Guzmán y José Muñoz. La Ciudad de México espera, con la respiración contenida, el desarrollo de los acontecimientos y la pronta captura de los responsables de este crimen que ha enlutado a la capital. La lucha por la justicia apenas comienza, y la sociedad, unida en su dolor, se mantendrá vigilante hasta que la verdad salga a la luz.
Fuente: El Heraldo de México