Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Entretenimiento

21 de mayo de 2025 a las 00:35

Yeri Mua y el amarre oscuro a su ex ¡Entérate!

En las tierras místicas de Veracruz, donde la magia se entrelaza con la vida cotidiana, la influencer Yeri Mua ha revelado una conexión profunda con el mundo esotérico, una herencia familiar que se remonta a generaciones pasadas. En una reveladora entrevista con el podcast "Morras Malditas", conducido por Janis y Maldo, Yeri se abrió sobre su experiencia con la brujería, desde limpias y lecturas de cartas hasta prácticas más oscuras que han marcado su vida.

Criada en un ambiente donde la espiritualidad es palpable, Yeri Mua creció rodeada de rituales de protección contra el mal de ojo y limpias energéticas. "La cultura que recibimos en Veracruz, yo creo que desde niños, es que nuestros papás nos lleven a limpias, que nuestras abuelitas nos lleven a que nos quiten el mal de ojo. Yo crecí viendo la magia", confesó la influencer. Esta inmersión en lo místico la llevó a explorar el mundo esotérico, encontrando en él una conexión más profunda que en la religión tradicional. Si bien se identifica como católica por obligación familiar, Yeri admite que su verdadera afinidad reside en las prácticas esotéricas, las cuales le han brindado una sensación de sanación y conexión con su ser interior.

Más allá de la lectura del tarot, una práctica que comparte abiertamente con sus seguidores, Yeri Mua reveló la influencia de sus ancestras en su camino espiritual. Su bisabuela, una mujer abandonada con seis hijos, recurrió a la magia negra, realizando amarres y trabajos de muerte para vengarse de su esposo. Esta herencia de prácticas oscuras, aunque no practicadas por Yeri, dejó una huella imborrable en la historia familiar. "Mi abuelita (bisabuela) llegó a hacer brujería mala. En su momento llegó a querer amarrar a mi abuelito (bisabuelo), le hizo un amarre primero para que regresara y luego para que se muriera porque lo odiaba", relató la joven. Esta anécdota no solo ilustra la desesperación de una mujer abandonada en una época con pocas opciones, sino que también refleja la profunda conexión entre la magia y las vivencias de las mujeres veracruzanas.

Impulsada por el dolor de una ruptura amorosa, Yeri Mua confesó haber recurrido a un amarre de magia negra para recuperar a su expareja. "Estaba recién dejada y claramente muy herida y muy migajera […] Ya era como un capricho, se volvió un capricho y una obesesión", admitió. El costo del trabajo fue elevado, tanto en términos económicos como energéticos. Mantener el amarre requería una inversión constante, y cuando Yeri decidió romperlo, las consecuencias fueron devastadoras. La muerte repentina e inexplicable de su mascota fue el precio que pagó por interferir en el destino. "Cuando yo decidí desamarrarlo fue porque sí, me la cobraron […] Falleció una mascota que quería mucho", narró con tristeza.

Esta experiencia marcó un punto de inflexión para Yeri Mua. El dolor de la pérdida la llevó a arrepentirse de sus acciones y a comprender el poder, y el peligro, de la magia negra. Tras la cremación de su mascota, Yeri pidió a su bruja que deshiciera el amarre, reclamando su energía y liberándose del peso de la magia oscura. La experiencia, aunque dolorosa, le enseñó una valiosa lección sobre el respeto a las fuerzas espirituales y las consecuencias de manipularlas. Hoy en día, Yeri Mua se mantiene cerca de la espiritualidad, pero con una mayor conciencia y respeto por las fuerzas que rigen el universo. Su historia sirve como un recordatorio de que la magia, en todas sus formas, debe ser tratada con cautela y reverencia.

Fuente: El Heraldo de México