20 de mayo de 2025 a las 18:05
Prevención lúdica: La clave contra la violencia.
La cultura, ese motor incansable de transformación, se erige como protagonista en la lucha contra la violencia. A través del arte y la creatividad, desde la más tierna infancia, se siembran las semillas de un futuro más pacífico, tal como lo establece el Plan Nacional de Desarrollo de este gobierno. Bajo el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se despliega un abanico de actividades culturales en siete entidades del país: convites que vibran con la energía de la comunidad, teatro que da voz a las emociones, música que sana y une, pintura que plasma realidades y sueños, y la promoción de la lectura, ese portal a mundos infinitos.
En estos espacios de creación, jóvenes y adolescentes se descubren a sí mismos a través de la expresión teatral, forjando aprendizajes que nutren sus vidas. La música, con su contagiosa alegría, inunda centros comunitarios y recintos culturales, tejiendo lazos de armonía entre la comunidad y el gobierno. La danza, en sus múltiples formas, se convierte en un lenguaje universal que conecta los sentidos y celebra la diversidad. Y la pintura, con sus pinceladas cargadas de significado, transforma muros en lienzos que narran historias de identidad y esperanza, especialmente en los Senderos de Paz, donde el arte florece como símbolo de un futuro más brillante.
La lectura, ese acto mágico que nos transporta a otros mundos, se presenta como un pilar fundamental en la construcción de la paz. En Ciudad Juárez, las Narradoras de Paz tejen un manto de historias que inspiran y despiertan el interés por el poder transformador de la palabra escrita. A través de juegos lúdicos, al aire libre y de mesa, se fomenta la destreza mental y la creatividad, ofreciendo a las niñas y niños alternativas pacíficas para la resolución de conflictos. En tan solo seis meses, casi 47,500 personas han participado en estas actividades artísticas y culturales, un testimonio del impacto positivo de esta estrategia.
Las Mesas de Paz, tanto estatales como regionales, han abrazado la cultura y el arte como herramientas esenciales en su labor. En Puruándiro, Michoacán, las mujeres indígenas comparten sus saberes y experiencias, enriqueciendo el diálogo intercultural. Las brigadas, compuestas por servidores públicos comprometidos, recorren casa por casa, escuchando las necesidades de la población y gestionando soluciones. Los Comités de Paz, conformados por ciudadanos activos, trabajan en conjunto con el gobierno para impulsar propuestas que beneficien a sus comunidades.
Las Ferias de Paz, un espacio de encuentro y apoyo, brindan a la población acceso a programas sociales, servicios de salud, asesorías jurídicas y mucho más. En Chiapas, se reactiva un semillero creativo de animación y teatro, mientras que en Pantelhó se continúa con la entrega de aparatos funcionales y juguetes, llevando alegría y esperanza a las comunidades. En total, se han brindado más de 1 millón 486 mil atenciones, un reflejo del compromiso con el bienestar de la población.
El programa "Sí al Desarme, Sí a la Paz" continúa cosechando éxitos, con la instalación de módulos de canje en diferentes puntos del país. Miles de armas han sido intercambiadas por juguetes didácticos, promoviendo una cultura de paz desde la infancia. En Sonora, se celebra el Encuentro de Cultura Democrática y Fomento Cívico, fortaleciendo los valores cívicos y la participación ciudadana.
El Gobierno de México, en sinergia con las autoridades y la sociedad, trabaja incansablemente por el bien común, con la felicidad del pueblo como objetivo primordial. La Jornada Nacional de Tequios por la Paz y contra las Adicciones, una iniciativa que rescata las raíces prehispánicas del trabajo comunitario, ha movilizado a más de un millón de jóvenes en todo el país. En un acto de amor por su patria, estos jóvenes han recuperado espacios públicos, realizando actividades deportivas y culturales que revitalizan a sus comunidades. Esta participación sin precedentes demuestra el poder transformador de la juventud y su compromiso con la construcción de un México más pacífico.
Fuente: El Heraldo de México