20 de mayo de 2025 a las 20:10
Homenaje a los fallecidos del equipo Brugada
La Ciudad de México se encuentra conmocionada tras el brutal ataque que cobró la vida de Ximena Guzmán, secretaria particular, y José Muñoz, asesor, ambos colaboradores cercanos de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. El incidente, ocurrido en la Calzada de Tlalpan y la calle Napoleón, en la colonia Moderna de la alcaldía Benito Juárez, ha generado una ola de indignación y repudio en la capital del país. Las autoridades, con el apoyo del Gobierno Federal, han desplegado un operativo exhaustivo para dar con los responsables, quienes, según testigos, se desplazaban en motocicleta.
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, se unió a las voces de condolencia y expresó su solidaridad con la Jefa de Gobierno, destacando la legalidad, honestidad y transparencia que ha caracterizado su administración. Este respaldo subraya la gravedad del suceso y la importancia de una investigación pronta y eficaz. La incertidumbre y la consternación se palpan en el ambiente político, mientras la ciudadanía exige justicia y un esclarecimiento total de los hechos.
Clara Brugada, visiblemente afectada, comunicó la trágica noticia a través de sus redes sociales, expresando su profunda tristeza y confirmando la identidad de las víctimas. Su mensaje, conciso y directo, refleja el dolor y la conmoción que ha generado este acto de violencia en su equipo de trabajo. La pérdida de dos colaboradores tan cercanos representa un duro golpe para la Jefa de Gobierno y para la propia administración capitalina.
Las investigaciones, a cargo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, se centran en el análisis de las cámaras de videovigilancia de la zona, así como en la recopilación de testimonios que permitan reconstruir los hechos y determinar el móvil del ataque. Se ha prometido que no habrá impunidad y que los responsables serán llevados ante la justicia. Mientras tanto, el Gobierno capitalino ha ofrecido todo su apoyo a las familias de las víctimas, quienes ahora enfrentan la irreparable pérdida de sus seres queridos.
Este lamentable suceso pone de manifiesto la vulnerabilidad que, en ocasiones, enfrentan quienes se dedican al servicio público. Más allá de las diferencias políticas, la violencia nunca debe ser el camino. La sociedad mexicana exige un alto a la impunidad y un compromiso real por parte de las autoridades para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. El recuerdo de Ximena Guzmán y José Muñoz debe servir como un llamado a la reflexión y a la unidad para construir un país más justo y seguro para todos. La justicia, en este caso, no solo significa encontrar y castigar a los culpables, sino también trabajar en la prevención de futuros actos de violencia que enluten a la sociedad. El futuro de la Ciudad de México, y del país en su conjunto, depende de la capacidad de sus instituciones para garantizar la paz y la seguridad de todos sus habitantes.
Fuente: El Heraldo de México