20 de mayo de 2025 a las 23:50
Domina el ingreso a la UNAM 2025
La transición de la secundaria al bachillerato siempre ha sido un momento crucial en la vida académica de los estudiantes. En la Zona Metropolitana del Valle de México, este paso se realiza a través del proceso “Mi derecho, mi lugar”, un sistema que busca garantizar el acceso a la educación media superior para todos los jóvenes de la CDMX y el Estado de México. A diferencia del antiguo examen COMIPEMS, que centralizaba la asignación a todas las instituciones públicas, este nuevo modelo asegura una plaza para cada aspirante, independientemente de su rendimiento en un examen único. Sin embargo, instituciones de gran prestigio como la UNAM y el IPN mantienen su propio proceso de admisión mediante examen, añadiendo una capa de complejidad y oportunidad para aquellos que buscan ingresar a estas universidades.
Para quienes sueñan con las aulas de la UNAM o el IPN, el camino implica no solo un buen promedio de secundaria (mínimo de 7.0), sino también la dedicación y el esfuerzo necesarios para obtener un buen resultado en el examen de admisión. La competencia es alta, miles de jóvenes aspiran a formar parte de estas prestigiosas instituciones. La UNAM, con sus nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria y cinco Colegios de Ciencias y Humanidades, ofrece alrededor de 34,000 lugares, una cifra significativa pero que no alcanza a cubrir la inmensa demanda. El IPN, por su parte, también cuenta con una oferta educativa amplia y de alta calidad, atrayendo a una gran cantidad de aspirantes.
El proceso de asignación en la UNAM y el IPN considera varios factores: el puntaje obtenido en el examen, el orden de preferencia de las opciones educativas seleccionadas por el estudiante y, por supuesto, la disponibilidad de lugares en cada plantel. Es una combinación de mérito académico, estrategia en la selección de opciones y un poco de suerte. Descargar la ficha de pago y mantenerse informado sobre las fechas clave del proceso son pasos cruciales que ningún aspirante debe olvidar. Las redes sociales, como Twitter, se han convertido en una herramienta vital para difundir información relevante y actualizada, utilizando hashtags como #bachillerato, #CDMX, #UNAM y #IPN.
La Convocatoria, documento rector de este proceso, establece reglas claras para la asignación de lugares. En su apartado 8, se detalla el mecanismo para aquellos aspirantes que, habiendo presentado el examen de la UNAM o el IPN, no resultan asignados a ninguna de sus opciones. Estos estudiantes serán colocados en alguna de las opciones de "acceso directo" (sin examen) que hayan seleccionado previamente durante su registro. Este mecanismo, vigente del 1 al 12 de agosto, busca asegurar que todos los estudiantes tengan un lugar en el bachillerato, priorizando la cercanía y la similitud entre las opciones disponibles y las preferencias del aspirante.
En resumen, el sistema "Mi derecho, mi lugar" representa un avance significativo en la democratización del acceso a la educación media superior. Si bien la UNAM y el IPN mantienen sus propios exámenes de admisión, el sistema garantiza que ningún estudiante se quede sin un lugar en el bachillerato. La información, la preparación y la estrategia son claves para navegar este proceso con éxito. El futuro de miles de jóvenes se define en estos momentos, y es fundamental que cuenten con todas las herramientas y el apoyo necesario para alcanzar sus metas académicas.
Fuente: El Heraldo de México