Inicio > Noticias > Accidentes Marítimos
19 de mayo de 2025 a las 22:35
Vientos traicioneros azotan al Cuauhtémoc
La sombra del icónico Puente de Brooklyn se tiñó de tragedia la noche del domingo, cuando el majestuoso Buque Escuela Cuauhtémoc, orgullo de la Armada Mexicana, chocó contra su estructura metálica en un incidente que conmocionó a ambos países. La noticia resonó como un trueno en la calma neoyorquina, dejando tras de sí un velo de incertidumbre y dolor. Dos jóvenes cadetes mexicanos, promesas de la marina, perdieron la vida en el acto, mientras que más de veinte resultaron heridos, algunos de gravedad, marcando así un capítulo oscuro en la historia de la emblemática embarcación.
Las autoridades estadounidenses, con la celeridad que demanda un evento de esta magnitud, no escatimaron esfuerzos en desplegar un operativo de rescate y atención a las víctimas. Mientras las sirenas de las ambulancias rompían el silencio nocturno, la Agencia de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) se puso al frente de la investigación, con la misión de desentrañar las causas de este lamentable accidente. Michael Graham, integrante de la junta NTSB, tomó la palabra en una conferencia de prensa este lunes 19 de mayo, ofreciendo los primeros detalles de la pesquisa. Con voz mesurada, Graham confirmó que, afortunadamente, la estructura del puente no sufrió daños significativos. Sin embargo, el foco de atención se centra en las circunstancias que llevaron al buque a impactar contra el coloso de acero.
Las primeras hipótesis apuntan a las condiciones meteorológicas adversas. Fuertes vientos azotaban la zona al momento del accidente, un factor que sin duda pudo influir en la maniobrabilidad del Cuauhtémoc, que navegaba a seis nudos. No obstante, Graham se mostró cauto, enfatizando que se trata de una investigación en curso y que aún es prematuro sacar conclusiones definitivas. "Parece que hubo una falla," declaró, abriendo un abanico de posibilidades que van desde un error humano hasta una eventual falla mecánica.
La NTSB, reconocida por su rigor y exhaustividad, ha desplegado un equipo multidisciplinario para llevar a cabo una investigación a fondo. Se realizará una inspección minuciosa del buque, analizando cada detalle, desde el estado de los motores hasta el funcionamiento de los sistemas de navegación. Asimismo, se revisarán las grabaciones de video del incidente, buscando cualquier pista que pueda arrojar luz sobre los momentos previos al impacto.
Pero sin duda, uno de los elementos clave de la investigación serán los testimonios de la tripulación del Cuauhtémoc. Los cadetes, aún conmocionados por la tragedia, serán entrevistados por los investigadores en busca de información crucial. Sus relatos, cargados de emotividad y vivencias en primera persona, permitirán reconstruir la cronología de los hechos y comprender las decisiones tomadas en esos momentos críticos.
Según los datos preliminares, la embarcación mexicana solicitó ayuda alrededor de las 20:00 horas, apenas 24 minutos antes del fatal impacto. ¿Qué ocurrió en ese lapso de tiempo? ¿Se tomaron las medidas adecuadas para evitar la colisión? Estas son solo algunas de las preguntas que la NTSB espera responder en las próximas semanas.
Mientras tanto, el Cuauhtémoc, símbolo de la formación naval mexicana, permanece en Nueva York, convertido en un silencioso testigo de la tragedia. Su casco, que ha surcado los mares del mundo llevando consigo el mensaje de paz y amistad, ahora lleva las marcas de un accidente que ha conmovido a dos naciones. La investigación continúa, y con ella, la esperanza de encontrar respuestas que permitan prevenir futuras tragedias y honrar la memoria de los jóvenes cadetes que perdieron la vida en el cumplimiento de su deber.
Fuente: El Heraldo de México