20 de mayo de 2025 a las 02:35
Marina del Pilar: Morena la defiende
La reciente revocación de la visa estadounidense a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, y a su esposo, ha desatado una oleada de especulaciones y acusaciones cruzadas entre Morena y el PAN. Mientras la oposición, encabezada por Jorge Romero, insinúa la existencia de vínculos con el crimen organizado, Morena cierra filas en torno a su gobernadora, denunciando una campaña de difamación orquestada por un PAN desesperado por desviar la atención de sus propios problemas internos.
Desde el Comité Ejecutivo Nacional de Morena, la voz de Luisa María Alcalde Luján resuena con firmeza, acusando a Romero de "infundios" y exigiéndole que "ponga orden en su casa" en lugar de lanzar acusaciones sin fundamento. La dirigente morenista subraya la falta de pruebas que respalden las insinuaciones del PAN y apunta directamente a la caótica situación que atraviesa el partido blanquiazul en Nuevo León, donde la alianza con el PRI para la gubernatura ha generado una profunda fractura interna.
Alcalde Luján no se limita a defender a la gobernadora, sino que la presenta como una figura querida y respaldada por el pueblo de Baja California. "Es una buena gobernadora", afirma con convicción, contrastando su imagen con la supuesta preocupación de Romero por desestabilizar la administración estatal en lugar de atender los conflictos que azotan a su propio partido.
La estrategia de Morena es clara: presentar a Marina del Pilar como víctima de una campaña de desprestigio motivada por intereses políticos, mientras desvía la atención hacia las divisiones internas del PAN. La mención de las "carnitas asadas" en Baja California, en un tono aparentemente casual, busca conectar con la población y presentar a la gobernadora como una figura cercana a la gente, en contraposición a la imagen de una oposición desconectada de la realidad.
Sin embargo, la revocación de la visa plantea interrogantes que trascienden el discurso político. Si bien Morena se enfoca en desacreditar al mensajero, la gravedad de las acusaciones exige una respuesta contundente por parte de la gobernadora. Más allá del respaldo de su partido, Marina del Pilar necesita abordar las preocupaciones generadas por la decisión de las autoridades estadounidenses, ofreciendo transparencia y claridad sobre su situación.
La batalla política en Baja California se intensifica, con acusaciones y contraacusaciones que polarizan a la opinión pública. Mientras Morena cierra filas en torno a su gobernadora, la revocación de la visa se convierte en un elemento central de la narrativa política, con implicaciones que podrían trascender las próximas elecciones. El tiempo dirá si la estrategia de Morena logra convencer a la ciudadanía o si, por el contrario, las dudas sobre la gobernadora persisten, generando un clima de incertidumbre en el panorama político de Baja California.
Fuente: El Heraldo de México