20 de mayo de 2025 a las 01:55
El regreso del Rey Lagarto
La reaparición del busto de Jim Morrison, robado hace casi cuatro décadas del cementerio Père-Lachaise, ha conmocionado al mundo del rock y la cultura popular. Es un evento que resuena con la fuerza de un eco, recordándonos la inmortalidad de ciertos íconos y el poder perdurable de su arte. Imaginen la escena: París, 1988. En la tranquila solemnidad del Père-Lachaise, bajo la sombra de antiguos árboles, desaparece un pedazo de historia del rock. El busto de Morrison, obra del artista croata Mladen Mikulin, se desvanece en el aire, dejando un vacío en el corazón de miles de fans y un misterio que perduró por más de 35 años. ¿Vandalismo? ¿Un acto de un coleccionista obsesionado? ¿Simplemente una broma macabra? Las teorías florecieron como enredaderas alrededor de la tumba vacía, alimentando el mito y la leyenda de Jim Morrison.
Durante décadas, la tumba de Morrison, aún sin el busto, continuó siendo un punto de peregrinaje para los amantes de la música. Flores, poemas, mensajes garabateados en pedazos de papel, velas consumidas por el viento parisino… todos testimonios de la adoración a un artista que trascendió su propia mortalidad. La ausencia del busto, sin embargo, se sentía como una herida abierta, un recordatorio constante de una pérdida inexplicable.
Ahora, como un fantasma que regresa del olvido, el busto ha reaparecido. Las circunstancias del hallazgo, envueltas en un halo de misterio, añaden aún más intriga a la historia. Un mensaje anónimo, imágenes que confirman su autenticidad, la discreción del escultor… Pareciera que el propio Morrison, desde el más allá, hubiera orquestado su regreso.
Mladen Mikulin, el artista que dio forma al rostro de Morrison en bronce, ha tomado las riendas de la situación. Con sus propias manos, restaurará la escultura, devolviéndole la dignidad perdida y preparándola para su regreso triunfal al Père-Lachaise. Es un gesto conmovedor, un acto de amor al arte y un tributo al legado del icónico cantante.
La noticia se ha propagado como un reguero de pólvora por las redes sociales, generando una ola de emoción entre los fans de The Doors. "El Rey Lagarto" vuelve a casa. Su imagen, capturada en el busto, volverá a presidir el lugar donde miles de personas le rinden homenaje. Es una victoria simbólica, una reivindicación de la memoria de un artista que sigue vivo en la música, la poesía y el corazón de sus seguidores.
El Père-Lachaise, un lugar de descanso eterno para figuras ilustres, se prepara para recibir de nuevo a uno de sus residentes más célebres. La reinstalación del busto de Morrison no solo cerrará un capítulo de misterio, sino que también abrirá uno nuevo, lleno de esperanza y reverencia por el arte que trasciende el tiempo y las circunstancias. Es un recordatorio de que la música, la poesía y el espíritu rebelde de Jim Morrison siguen vivos, resonando en cada nota, en cada verso y en cada corazón que late al ritmo de "The Doors". ¿Cuándo se producirá la reinstalación? Aún no hay fecha confirmada, pero la expectativa crece día a día. El mundo espera con ansias el momento en que el busto vuelva a su lugar, como un faro que guía a los peregrinos del rock hacia la tumba del legendario Jim Morrison. Será un momento histórico, un evento que quedará grabado en la memoria colectiva de todos aquellos que creen en el poder inmortal del rock and roll.
Fuente: El Heraldo de México