Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Salud Canina

19 de mayo de 2025 a las 15:00

Alivia la barriga de tu perro: Identifica las señales

El malestar abdominal en nuestros fieles compañeros caninos es una preocupación frecuente que nos llena de inquietud. Desde una simple indigestión hasta afecciones más serias, el dolor de barriga en perros puede manifestarse de diversas maneras y es crucial estar alerta para detectar las señales que nos envía nuestro peludo amigo. Si bien no pueden expresarnos su dolor con palabras, existen indicadores clave que nos permiten identificar si algo no anda bien en su sistema digestivo.

La experta veterinaria, Dra. Ana López, nos explica que uno de los signos más evidentes es el cambio en la postura del animal. Un perro con dolor abdominal a menudo adopta una posición encorvada, con la espalda arqueada y la cabeza baja, buscando aliviar la molestia. También es común observarlos en la llamada "posición de oración", con las patas delanteras extendidas hacia adelante y el trasero elevado, como si intentaran estirar la zona abdominal.

La Dra. López destaca la importancia de prestar atención a la consistencia y la forma del abdomen. Un vientre inflamado, duro o sensible al tacto puede ser indicativo de inflamación, gases o incluso la presencia de líquidos o masas anormales. En algunos casos, también se pueden percibir ruidos intestinales aumentados, como gorgoteos o borboteos, que sugieren una alteración en la motilidad gastrointestinal.

Otro síntoma relevante es la pérdida del apetito. Si tu perro, normalmente entusiasta por su comida, rechaza su ración o muestra poco interés en comer, es una señal de alarma que no debe ser ignorada. Esta inapetencia puede estar acompañada de vómitos, diarrea o, por el contrario, estreñimiento, síntomas que evidencian un desequilibrio en el sistema digestivo. Además, la Dra. López advierte que la falta de energía y la disminución de la actividad física habitual también son indicadores de malestar general y, posiblemente, dolor abdominal.

La experta enfatiza que los cachorros, los perros ancianos y aquellos con enfermedades preexistentes son particularmente vulnerables a complicaciones gastrointestinales. En estos casos, la atención veterinaria inmediata es fundamental para un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno.

"Es importante recordar que cada perro es un mundo y la intensidad de los síntomas puede variar", señala la Dra. López. "Ante cualquier sospecha de dolor abdominal, lo más recomendable es acudir al veterinario para descartar problemas graves y asegurar el bienestar de nuestra mascota. No debemos automedicar ni esperar a que los síntomas empeoren, ya que un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en la recuperación del animal."

Además de los síntomas ya mencionados, otros indicadores menos comunes, pero igualmente importantes, pueden ser la presencia de sangre en las heces o el vómito, la excesiva salivación, los jadeos constantes, la inquietud y la dificultad para encontrar una posición cómoda.

La Dra. López recomienda mantener una estrecha observación de las conductas de nuestras mascotas y llevar un registro de cualquier cambio que notemos. Esto facilitará al veterinario la tarea de identificar la causa del problema y establecer el tratamiento más adecuado. Recuerda, la prevención y la atención temprana son la clave para mantener a nuestros perros sanos y felices.

Fuente: El Heraldo de México