19 de mayo de 2025 a las 08:50
Alerta: Lluvias torrenciales en SLP
La tarde del 18 de mayo se desató la furia de la naturaleza sobre la Zona Metropolitana de San Luis Potosí. Vientos huracanados, acompañados de una intensa lluvia y granizo, sorprendieron a los potosinos, transformando una tarde tranquila en una escena de caos y preocupación. El idílico panorama del paseo dominical en los parques Tangamanga, habitual refugio de familias que buscan esparcimiento y deporte al aire libre, se vio súbitamente interrumpido. La alegría y las risas dieron paso a la preocupación y la carrera apresurada en busca de refugio. Imaginen la escena: árboles centenarios doblándose ante la fuerza implacable del viento, niños asustados aferrándose a sus padres, el repiqueteo incesante del granizo contra el pavimento y los autos, una sinfonía sonora que anunciaba la llegada de una tormenta inesperada.
El impacto del temporal no se limitó a los parques. En el concurrido bulevar Antonio Rocha Cordero, la lluvia y el viento se convirtieron en un peligroso cóctel que desencadenó una serie de accidentes viales. Las carambolas, producto de la poca visibilidad y el pavimento resbaladizo, obstaculizaron el tráfico y generaron momentos de tensión entre los conductores.
Ante la emergencia, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la capital potosina activó el “Operativo Tláloc”, una respuesta inmediata para atender las necesidades de la población y mitigar los riesgos. A través de diversos canales, la autoridad hizo un llamado a la ciudadanía a extremar precauciones, especialmente a quienes transitaban en vehículos, con especial énfasis en los puentes deprimidos, puntos críticos ante la acumulación de agua.
Como suele ocurrir en estos tiempos de hiperconexión, las redes sociales se convirtieron en el termómetro de la opinión pública. Mientras algunos usuarios alertaban sobre el peligro y compartían imágenes impactantes de la tormenta, otros, con un toque de humor y resignación, agradecían la llegada de la lluvia como un bálsamo ante las altas temperaturas que han azotado la región, alcanzando los 34 grados centígrados. La lluvia, en este contexto, se percibió como un alivio, una tregua en la batalla contra el calor sofocante.
Más allá de las anécdotas y las reacciones en redes sociales, este episodio nos recuerda la fuerza impredecible de la naturaleza y la importancia de estar preparados ante cualquier eventualidad. Las autoridades continúan monitoreando la situación y trabajando para restablecer la normalidad en la ciudad, mientras que la población, con una mezcla de asombro y preocupación, asimila el impacto de esta tarde tormentosa en San Luis Potosí. Se espera que en las próximas horas se tenga un balance completo de los daños ocasionados por la tormenta y se implementen las medidas necesarias para apoyar a los afectados. Este evento, sin duda, quedará en la memoria colectiva como un recordatorio de la vulnerabilidad humana ante los embates de la naturaleza.
Fuente: El Heraldo de México