18 de mayo de 2025 a las 06:10
Pareja multada tras romántico baile en la Fontana di Trevi
Un vals bajo la luna romana, el susurro del agua de la Fontana di Trevi como melodía de fondo, y un vestido rojo que ondulaba al compás de un romance fugaz… ¿Qué podría salir mal? Mucho, al parecer, si no se tienen en cuenta las ordenanzas municipales. Lo que comenzó como una escena digna de una película de Fellini terminó con la irrupción, nada poética, de la Polizia Locale di Roma Capitale.
La "Ciudad Eterna" ha sido testigo de innumerables historias de amor, pero esta, sin duda, se recordará por su peculiar desenlace. Imaginen la escena: la noche romana comenzaba a abrazar la icónica fuente, las multitudes diurnas se disipaban dejando tras de sí un halo de magia, y una pareja, elegantemente vestida – él de traje negro, ella con un vestido rojo que desafiaba la oscuridad – decidía que ese era el escenario perfecto para un baile improvisado.
Y así, ajenos al mundo que les rodeaba, se fundieron en un abrazo, girando lentamente en medio del agua, como si las esculturas de Neptuno y los tritones fueran la orquesta de su romance privado. Un instante suspendido en el tiempo, capturado por las lentes atentas de los transeúntes, inmortalizado en videos que rápidamente inundaron las redes sociales, especialmente TikTok, con el hashtag #fontanaditrevi viralizándose a la velocidad del rayo.
Pero el sueño romántico se desvaneció tan rápido como llegó. Dos agentes de la policía, con la eficiencia que los caracteriza, interrumpieron el vals acuático. Lejos de la reacción histérica que cabría esperar, la pareja, con una serenidad casi surrealista, saludó a las autoridades y salió de la fuente, no sin antes sellar su aventura con un apasionado beso ante la mirada incrédula de los presentes. Un gesto desafiante, quizás, o simplemente la culminación de una noche que, sin duda, no olvidarían jamás.
El video, convertido ya en un fenómeno viral, ha generado una cascada de comentarios. Desde quienes aplauden la romántica osadía de la pareja, hasta los que critican su falta de respeto por el patrimonio histórico. Y es que, más allá del romanticismo, el incidente pone de manifiesto la importancia de preservar los monumentos históricos. La Fontana di Trevi no es solo un escenario de película, es una joya del barroco, un símbolo de Roma, y su protección es una responsabilidad de todos.
Recordemos que bañarse, sentarse en los bordes, e incluso recoger las monedas que yacen en el fondo, está estrictamente prohibido y conlleva sanciones que pueden ir desde multas considerables – entre 450 y 500 euros, según las circunstancias – hasta la prohibición de volver a visitar el monumento. Casos recientes, como el del turista neozelandés multado y vetado de por vida por lanzarse a la fuente en estado de ebriedad, o el de las turistas australianas sancionadas por nadar en sus aguas, demuestran la firmeza de las autoridades en la aplicación de estas medidas.
La historia de esta pareja, sin embargo, nos deja una pregunta flotando en el aire, tan etérea como las gotas de agua de la Fontana di Trevi: ¿Vale la pena arriesgarse a una multa, e incluso a una prohibición, por un momento de romance cinematográfico? Quizás la respuesta dependa del precio que cada uno esté dispuesto a pagar por un recuerdo imborrable. Lo que es seguro es que, en la balanza entre el amor y la ley, la Fontana di Trevi siempre se inclinará hacia la preservación de su belleza atemporal.
Fuente: El Heraldo de México