18 de mayo de 2025 a las 12:20
Conexión Fatal: Mona y Valeria
La creciente inseguridad en Latinoamérica ha cobrado una nueva víctima, esta vez en Colombia. El brutal asesinato de María José Estupiñán, una joven influencer de tan solo 22 años, ha conmocionado a la sociedad colombiana y ha generado una ola de indignación en redes sociales. El modus operandi, escalofriantemente similar al del asesinato de la influencer mexicana Valeria Márquez, deja al descubierto la vulnerabilidad a la que se enfrentan, especialmente las mujeres, en un mundo cada vez más digitalizado.
María José, estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS), se encontraba en su domicilio en Cúcuta cuando un individuo, simulando ser un repartidor de comida, tocó a su puerta con la excusa de entregarle un regalo. La joven, con más de 2.000 seguidores en diversas plataformas, compartía su vida cotidiana, sus gustos por la moda y la belleza, y los lugares que visitaba, con la naturalidad y alegría propia de su edad. Nunca imaginó que esa misma ventana al mundo que le permitía conectar con miles de personas, se convertiría en la puerta de entrada de su asesino.
Este trágico suceso ha encendido las alarmas sobre la seguridad en las entregas a domicilio y la necesidad de implementar mayores controles para prevenir que sean utilizadas como fachada para actos criminales. La similitud con el caso de Valeria Márquez, asesinada tan solo dos días antes, refuerza la preocupante tendencia de violencia contra las mujeres en la región y la urgencia de abordar esta problemática de manera integral. Recordemos que Valeria, también influencer, fue asesinada a sangre fría en su propio salón de belleza, mientras realizaba una transmisión en vivo, un hecho que conmocionó a sus seguidores y evidenció la crueldad de estos actos.
En el caso de María José, las autoridades colombianas se encuentran investigando las posibles motivaciones detrás del crimen. Una de las líneas de investigación apunta a una indemnización que la joven estaba a punto de recibir por parte de su expareja, tras un proceso judicial por violencia de género. Este dato no solo añade una capa de complejidad al caso, sino que también pone de manifiesto la persistente problemática de la violencia machista y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para las mujeres que denuncian.
Familiares y amigos de María José, devastados por la pérdida, claman justicia y exigen que se esclarezcan los hechos lo antes posible. La comunidad universitaria de la UFPS también se ha unido al clamor, recordando a María José como una joven llena de vida y con un futuro prometedor. En redes sociales, la etiqueta #JusticiaParaMariaJose se ha viralizado, convirtiéndose en un símbolo de la lucha contra la violencia de género y la impunidad.
El asesinato de María José Estupiñán no es un caso aislado. Es un reflejo de la violencia que azota a nuestra sociedad y la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para garantizar la seguridad de todos, especialmente de las mujeres que son víctimas de violencia de género. Es un llamado a la reflexión y a la acción para construir una sociedad más justa y segura, donde la vida de las mujeres sea valorada y protegida.
Fuente: El Heraldo de México