17 de mayo de 2025 a las 04:50
MrBeast descubre la magia de Calakmul
La llegada del fenómeno de internet MrBeast a tierras mexicanas ha generado una oleada de comentarios, tanto de asombro como de controversia. Su reciente video, explorando la majestuosidad de Calakmul y otros sitios arqueológicos mayas, ha puesto en el ojo del huracán la gestión de nuestro patrimonio cultural. Si bien el INAH ha aclarado la legitimidad de los permisos y la supervisión constante durante la filmación, la discusión sobre la línea entre la difusión y la trivialización de la historia prehispánica sigue abierta.
¿Es posible que la narrativa, a veces exagerada, de un youtuber, despierte la curiosidad de las nuevas generaciones por la riqueza cultural de México? El INAH apuesta por ello, destacando el potencial de estos contenidos para atraer a un público joven, ávido de experiencias visuales impactantes. Sin embargo, la polémica reside en la forma en que se presenta la información. Las licencias creativas, propias del estilo de MrBeast, ¿distorsionan la realidad histórica o la hacen más accesible?
El Secretario de Turismo de Campeche, Mauricio Arceo Piña, ha defendido la iniciativa, argumentando que la propuesta de MrBeast, presentada hace meses, buscaba precisamente resaltar la grandeza de la cultura maya a una audiencia global. La colaboración entre el equipo del youtuber, la Secretaría de Turismo y el INAH, aseguró el cumplimiento de las normas de protección del patrimonio. Se enfatiza que el acceso a zonas restringidas, como la subestructura del Edificio II en Calakmul, se realizó bajo estricta supervisión y siguiendo los protocolos establecidos para visitas especiales.
No obstante, el INAH ha tenido que desmentir algunas escenas del video, aclarando que ciertos elementos, como el supuesto descenso en helicóptero o la posesión de una máscara prehispánica original, son producto de la postproducción. Esta aclaración, si bien necesaria, abre el debate sobre la ética de la manipulación de la realidad en la divulgación histórica. ¿Hasta qué punto se puede “dramatizar” la historia sin caer en la tergiversación?
La controversia se extiende también a la utilización de drones en Chichén Itzá. Mientras el video sugiere un vuelo al interior de El Castillo, el INAH afirma que el dron solo sobrevoló el exterior de la estructura, respetando las restricciones establecidas. Este punto, aunque aparentemente menor, refleja la tensión constante entre la innovación tecnológica y la preservación de sitios históricos.
Más allá de la polémica, la visita de MrBeast a Campeche y Yucatán ha puesto de manifiesto la necesidad de repensar las estrategias de difusión cultural en la era digital. ¿Cómo llegar a las nuevas generaciones sin sacrificar el rigor histórico? ¿Cómo aprovechar el poder de las redes sociales para promover un turismo responsable y respetuoso con el patrimonio?
El INAH ha lanzado una invitación a la reflexión, instando a un acercamiento al patrimonio arqueológico nacional basado en el respeto, el conocimiento científico y la apreciación auténtica de las culturas originarias. La viralidad del video de MrBeast, con sus aciertos y sus excesos, nos obliga a cuestionarnos cómo queremos que se narre nuestra historia en el siglo XXI. El desafío está en encontrar el equilibrio entre la difusión masiva y la preservación de la memoria colectiva.
Fuente: El Heraldo de México