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16 de mayo de 2025 a las 07:20
Libertad con Hiyab: ¿Derecho fundamental?
La historia de Evamaría Belem Lozano ha resonado con fuerza en la comunidad musulmana de México y ha puesto sobre la mesa un debate crucial sobre la libertad religiosa y los derechos de las minorías. Su lucha por obtener un pasaporte con su hiyab ha trascendido el ámbito personal para convertirse en un símbolo de resistencia contra la discriminación y la incomprensión. El hecho de que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) le negara este derecho fundamental, argumentando regulaciones que entran en conflicto con la libertad de culto, ha generado una ola de indignación y ha impulsado la creación del movimiento Marea Hiyabi. Cientos de mujeres musulmanas mexicanas se han unido a la causa de Evamaría, exigiendo una revisión de las políticas de la SRE y un reconocimiento real de su derecho a expresar su fe a través del uso del velo.
Este caso, que ha llegado hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sienta un precedente importante para la defensa de la diversidad religiosa en México. La decisión de la Corte no solo afectará a Evamaría y a las mujeres que se identifican con su lucha, sino que también definirá el alcance de la libertad religiosa en el país. La expectativa es que el máximo tribunal emita un fallo que proteja los derechos de las minorías y garantice que ninguna persona sea discriminada por sus creencias religiosas. La ministra Margarita Ríos Farjat, encargada de elaborar el proyecto de sentencia, tiene en sus manos la oportunidad de marcar un hito en la historia de los derechos humanos en México.
La negativa de la SRE a expedir el pasaporte a Evamaría con su hiyab, a pesar de la suspensión provisional otorgada por una jueza, revela la persistencia de prejuicios y la falta de sensibilidad hacia las prácticas religiosas de las minorías. La argumentación de la SRE, basada en la necesidad de "ver la forma del cráneo" para fines de identificación, resulta insuficiente y discriminatoria, especialmente considerando que el hiyab deja el rostro completamente descubierto. Además, contrasta con las prácticas de otros países, como Estados Unidos y Canadá, e incluso con las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que permiten el uso de prendas religiosas en las fotografías de pasaporte.
La lucha de Evamaría y del movimiento Marea Hiyabi no se limita a la obtención del pasaporte. Representa una lucha más amplia por el reconocimiento y el respeto de la diversidad cultural y religiosa en México. Estas mujeres buscan ser vistas y reconocidas como ciudadanas de pleno derecho, con la libertad de expresar su fe sin temor a la discriminación. Su perseverancia y valentía al alzar la voz contra la injusticia inspiran a otras comunidades a defender sus derechos y a construir un México más inclusivo y respetuoso de las diferencias.
El caso de Bibiana Cruz, quien también se enfrentó a la negativa de la SRE y a argumentos que rozan la discriminación, como la supuesta amenaza a la "seguridad nacional", ilustra la magnitud del problema. Las burlas y la falta de respeto que han sufrido estas mujeres por parte de algunos funcionarios públicos son inaceptables y demuestran la urgente necesidad de capacitar al personal de la SRE en materia de derechos humanos y diversidad religiosa.
La Constitución mexicana garantiza la libertad de religión, y es imperativo que las instituciones del Estado respeten y protejan este derecho fundamental. El caso de Evamaría y el movimiento Marea Hiyabi nos recuerdan que la lucha por la igualdad y la justicia social es un proceso continuo y que la defensa de los derechos de las minorías es esencial para construir una sociedad verdaderamente democrática y plural. El fallo de la SCJN será un paso crucial en este camino, y se espera que siente un precedente que garantice el respeto a la libertad religiosa para todas las personas en México.
Fuente: El Heraldo de México