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17 de mayo de 2025 a las 02:00
Autoridades tapatías sin empatía con familias afectadas por incendios
La reciente tragedia en la Zona Industrial de Guadalajara, donde un voraz incendio consumió tres viviendas, nos obliga a una profunda reflexión sobre la responsabilidad municipal en la prevención de este tipo de desastres. Si bien la alcaldesa Verónica Delgadillo ha hablado de autogestión y regulación empresarial, es crucial recordar que el Ayuntamiento, al otorgar licencias de operación, asume la responsabilidad de supervisar el cumplimiento de las normas de seguridad, especialmente en industrias que manejan materiales peligrosos. No basta con deslindarse de la imposición de sanciones. La pregunta que debemos hacernos es: ¿se están realizando las inspecciones necesarias con la frecuencia adecuada? ¿Se está verificando que estas empresas cuenten con los protocolos de seguridad y los equipos necesarios para prevenir y contener incendios?
La regidora Mariana Fernández ha planteado una cuestión fundamental: la sensibilidad hacia las víctimas. Más allá de las investigaciones y la determinación de responsabilidades, el municipio tiene el deber moral de apoyar a las familias que lo han perdido todo. No se trata solo de procedimientos administrativos, sino de empatía y solidaridad con quienes han sufrido una pérdida irreparable. Es necesario brindarles apoyo inmediato, tanto material como psicológico, para ayudarles a reconstruir sus vidas.
El Reglamento de Gestión Integral de Riesgos, Protección Civil y Bomberos del municipio de Guadalajara, en su Artículo 46, establece claramente la facultad de la Coordinación Municipal para realizar visitas de verificación, de oficio o a petición de parte interesada. Esto nos lleva a cuestionarnos: ¿se están llevando a cabo estas verificaciones con la rigurosidad que la norma exige? ¿Se está dando seguimiento a las recomendaciones emitidas? La transparencia en este proceso es fundamental para generar confianza en la ciudadanía.
La propuesta de la regidora Fernández de implementar un punto de acuerdo para mejorar las capacitaciones a empresarios en materia de protección civil es un paso en la dirección correcta. No se trata solo de sancionar, sino de prevenir. La capacitación constante y la actualización de los protocolos de seguridad son esenciales para minimizar los riesgos y evitar futuras tragedias. Es fundamental que el Ayuntamiento asuma un rol más activo en la formación de una cultura de prevención, trabajando de la mano con el sector empresarial para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.
Además de las capacitaciones, es crucial que se establezcan mecanismos de control más estrictos y se sancione con firmeza a las empresas que incumplan las normas de seguridad. La laxitud en este aspecto puede tener consecuencias devastadoras, como lo hemos visto en este lamentable suceso. No podemos permitir que la negligencia o la falta de previsión pongan en riesgo la vida y el patrimonio de los tapatíos. Es necesario un compromiso real por parte de las autoridades para garantizar que las empresas operen de manera segura y responsable, priorizando siempre el bienestar de la comunidad. La tragedia en la Zona Industrial debe servir como un llamado de atención para fortalecer la cultura de la prevención y la protección civil en nuestro municipio.
Fuente: El Heraldo de México